lunes, 7 de marzo de 2011

Leer dos rostros

Leer dos rostros
7 marzo, 2011 a 21:33 pm (Babel)


La presentación de los rostros de Ramona y Hugo, o Señor Ik, en el número 76 de la revista Rebeldía muestra que los zapatistas no son extranjeros, ni mercenarios como los cuerpos armados que los agreden, ni extraterrestres ni alguna de esas historias mal urdidas por los mercenarios de la pluma (de Rebelión en las cañadas y Marcos, la genial impostura a las revistas Letras libres y Nexos).
El que no puede quitarse la capucha ahora es el poder. ¿Quiénes están detrás de Calderón, de Fernández de Cevallos, de la falsa izquierda que busca alianzas vergonzantes y luego se arrepiente y recula, de los rostros construidos por la televisión y los chismes de farándula?…
Detrás de los movimientos populares está la gente común, la más sencilla, la más pequeña. Detrás de la supuesta gran política están los enanos a quienes el dinero les compra prestigio y poder, o mejor dicho los compra a ellos mismos, con todo y sus membretes partidarios, camisetas que cambian como el clima en estos tiempos…
Leer el rostro de estos comandantes zapatistas, Ramona y Hugo, deja claro dónde ha estado la impostura: Detrás de los que pedían quitarles las capuchas, pero no son más que marionetas de poderes de hecho, poderes “invisibles” cada vez menos controlados por el ritual electoral. El tiempo va poniendo las cosas en su lugar…

Babel
Leer dos rostros
Javier Hernández Alpízar
En el día en que transcurre con manifestaciones en diversas ciudades de Europa (circulan ya las crónicas y fotos de Edimburgo, Escocia, y las de París); los Estados Unidos, donde convocaron migrantes mexicanos en Nueva York, del Movimiento por Justicia del Barrio; y de México, con un bloqueo carretero en Bachajón, Chiapas, y jornadas de difusión en otras ciudades, de las que no está exenta Xalapa, queremos reflexionar sobre el hecho de que la revista Rebeldía haya publicado los rostros sin pasamontañas de la comandanta Ramona y el comandante Hugo.
¿Por qué publicar el rostro sin pasamontañas de la comandanta Ramona, quien muriera de cáncer en 2006, y del comandante Ik, quien muriera durante el alzamiento de 1994?
La respuesta se obtiene al ver los rostros de ambos. Fotografías de cómo fueron cuando jóvenes: Una mujer, un hombre con rostro de indígena o incluso de mestiza o mestizo, que solemos tener mucho de indígenas en nuestras facciones. Inmediatamente me recordó cómo contestaron los zapatistas a las insistentes preguntas de: ¿quiénes son bajo la capucha, quiénes están “detrás del movimiento”? “Detrás de nosotros estamos ustedes”. El rostro de la comandanta Ramona y el de Hugo lo confirman: un mexicano como tú, como yo, como nosotros.
En contraste, en 1994, mientras el gobierno y los medios de desinformación trataban de colgarles el sambenito de extranjeros a los indígenas mexicanos zapatistas, el gobernador chiapaneco no podía aparecer en pantalla, ni en audio, porque Elmar Setzer Marseille, quien había quedado en sustitución de Patrocinio González Garrido, parecía un alemán y hablaba un pésimo castellano con acento alemán, pues era descendiente de las colonias germanas que llegaron a ser caciques y terratenientes en Chiapas. Hubiera sido de pésimo gusto que saliera Elmar Setzer con su acento alemán a acusar de extrranjeros a los zapatistas.
Con la publicación de los rostros de Ramona y de Hugo, los zapatistas dan una cachetada con guante blanco a los organismos de inteligencia del estado contrainsurgente mexicano, incapaces de hacer una sola revelación interesante: Han intentado pasar por Marcos a un defensor de derechos humanos italiano que los desmintió y dejó en ridículo; han intentado achacarles el secuestro de Fernández de Cevallos (dudoso por donde se vea) sin conseguirlo, porque los zapatistas nunca han recurrido al secuestro y extorsión para financiarse; ahora tratan de hacer creer que Marcos está enfermo y luego filtrarán algún otro chisme para tratar de pasar de humo la represión que cometen Juan Sabines y Felipe Calderón con las detenciones masivas de indígenas, la prisión de conciencia, la tortura, el paramilitarismo y otras violencias dignas del priismo trasvasado –injertado– al PAN y el PRD.
Por el contrario, en medio del silencio que recién rompieron con una carta a propósito de la muerte de Samuel Ruiz, los zapatistas siguen siendo un referente para quienes creen que puede hacerse otra política, otra justicia, otro modo de organizar la vida, la comunidad, el mundo.
En una breve nota, con información de una entrevista a Laura Castellanos –la autora de México Armado y Corte de Caja, dos libros que cuentan parte de la historia de México negada por el poder–, a pesar de los deseos del medio que la publica, El Confidencial, de mostrar disminuidos a los zapatistas, tiene que reconocer hechos como: “40, 000 indígenas del estado de Chiapas (sureste de México) viven en régimen de autogobierno”. Y los logros de su autonomía: “En los más de 40 municipios autónomos rebeldes que abarca el territorio zapatista en la actualidad están prohibidos el alcohol y las drogas que lacran otras comunidades indígenas, se aplica el trueque y se reconoce la igualdad de género de modo que las niñas, obligadas tradicionalmente a cuidar de sus hermanos menores, acuden a las escuelas. Cultivan la tierra, han creados pymes que participan en las redes de comercio justo y cuentan con la solidaridad de grupos de apoyo nacionales e internacionales. “Aquí el pueblo manda y el Gobierno obedece”, dice su lema.”
La presentación de los rostros de Ramona y Hugo, o Señor Ik, en el número 76 de la revista Rebeldía muestra que los zapatistas no son extranjeros, ni mercenarios como los cuerpos armados que los agreden, ni extraterrestres ni alguna de esas historias mal urdidas por los mercenarios de la pluma (de Rebelión en las cañadas y Marcos, la genial impostura a las revistas Letras libres y Nexos).
El que no puede quitarse la capucha ahora es el poder. ¿Quiénes están detrás de Calderón, de Fernández de Cevallos, de la falsa izquierda que busca alianzas vergonzantes y luego se arrepiente y recula, de los rostros construidos por la televisión y los chismes de farándula?…
Detrás de los movimientos populares está la gente común, la más sencilla, la más pequeña. Detrás de la supuesta gran política están los enanos a quienes el dinero les compra prestigio y poder, o mejor dicho los compra a ellos mismos, con todo y sus membretes partidarios, camisetas que cambian como el clima en estos tiempos…
Leer el rostro de estos comandantes zapatistas, Ramona y Hugo, deja claro dónde ha estado la impostura: Detrás de los que pedían quitarles las capuchas, pero no son más que marionetas de poderes de hecho, poderes “invisibles” cada vez menos controlados por el ritual electoral. El tiempo va poniendo las cosas en su lugar…
*** El jueves 10, a las 12:00 horas, en el salón C 1 de Humanidades, la proyección de la película Ellas, las otras las de a deveras, las mujeres zapatistas… Entrada Libre. Invitan los colectivos Nauatik, Independencia, Zapateando y estudiantes.

domingo, 6 de marzo de 2011

Chiapas: organizarse es conspirar; manifestarse, motín

Chiapas: organizarse es conspirar; manifestarse, motín
Autor: Opinión
Sección: Opinión

6 MARZO 2011


Imagina que desapareces de casa seis meses. ¿Cómo se encontrarían tus parientes? Imagina además que tu familia tiene que sobrevivir con menos de un salario mínimo al día. Ahora imagina que la razón es porque estás en prisión y, más aún, no te explicas por qué estás ahí; tu conciencia está tranquila; pero tampoco sabes cuándo podrás salir. Éste no es un caso imaginario, es real, y puede sucederle a cualquiera, sobre todo a los sectores vulnerables: indígenas, campesinos y pobres.

Aurelio Morales Posselt*


El 4 de julio de 2010 se celebraron elecciones estatales en Chiapas. Comunidades pertenecientes a la organización Movimiento Campesino Regional Independiente-Coordinadora Nacional Plan de Ayala-Movimiento Nacional (Mocri-CNPA-MN), en el marco de su aniversario, realizaron protestas en diferentes cruces carreteros del estado para demandar, entre otras cosas, libertad para los presos políticos, atención a los damnificados por las inundaciones y el cumplimiento de compromisos asumidos por el gobierno chiapaneco e instancias federales ante las afectaciones causadas a cientos de familias por el taponamiento y posteriores estrategias deficientes de desazolve del Río Juan de Grijalva en noviembre de 2007.

La respuesta de las autoridades no se hizo esperar: dos operativos, uno de ellos en la zona del Tapón, en el cruce carretero de Las Flores, municipio de Tecpatán y, el otro, en el crucero Nuevo México, a 3 kilómetros de la cabecera municipal de Comalapa. El saldo, 24 campesinos y un estudiante detenidos, 11 en Tecpatán y 14 en Comalapa, entre ellos un menor de edad; 11 personas de 50 y 60 años aproximadamente, una de 71 y otra de 79. Varios de ellos presentaban lesiones. Al señor Santos Salas le quemaron el codo con un encendedor. Todos ellos fueron acusados, entre otros delitos, de extorsión, motín y conspiración.

Los detenidos fueron Roberto Ramírez Roblero, Priscilio Morales Morales, Santos Salas Vázquez, Darinel Roblero Gómez, Salistro Roblero Roblero, Tereso Morales Roblero, Miguel Roblero, Juan López Roblero, Hipólito Ramírez, Marvel Zunun López, Pedro Raymundo Silva, Emmanuel Pérez Morales y Eberneo Velázquez Agustín; todos ellos, de Comalapa.

También, Elvia Carina Pérez Balboa, Francisco Javier Aguilar Gómez, Daniel Vázquez Mendoza, Simón Jiménez, Miguel Luna Hernández, Francisco Luna, Eliezer Hernández Luna, Arturo Jiménez Mendoza, Miguel Jiménez Pérez, Juan Jiménez López, Luis Alberto Alpuche Reyes; ellos, de Tecpatán.

Afortunadamente, los detenidos de Tecpatán ganaron el amparo contra el juez de lo Común: demostraron que no existen elementos suficientes para procesarlos por los delitos mencionados, y lograron su libertad provisional bajo caución en febrero de 2011. No obstante, continúan en un proceso por supuestos delitos federales.

Hubo 14 detenidos del municipio de Comalapa (averiguación previa FAR/066/2010-07), quienes, hasta febrero de 2011, continúan en prisión. El proceso está plagado de irregularidades.

Sorprende, sobre todo, la insuficiencia de pruebas con que se justifica su encarcelamiento. Entre ellas, dos botes blancos con el acrónimo Mocri: uno de ellos con 50 pesos y otro con 32 pesos. Este dinero sería el resultado de la presunta extorsión contra los automovilistas que querían cruzar por el tramo carretero, según cuatro testimonios de supuestos testigos, ninguno automovilista, presentados por el Ministerio Público (MP), que aseguran haber visto cómo los manifestantes, entre los que no reconocen a casi ningún detenido, bloqueaban la carretera y amenazaban a los conductores para hacerlos pagar entre 50 y 150 pesos.

De acuerdo con el parte policial, una llamada anónima que advierte del cobro es la razón por la que se presentan y llevan a cabo las detenciones. La manifestación comenzó alrededor de las 10:00 horas, y fue interrumpida por las autoridades a las 14:30 horas. Todos los testigos, dos de ellos relacionados con el gobierno municipal de Tecpatán, señalan, que el dinero se depositaba en botes blancos, uno de ellos hasta especifica que eran dos botes, por lo que estarían refiriendo que, en al menos cuatro horas de supuesta extorsión, sólo lograron obtener 83 pesos.

Ningún policía atestigua las presuntas extorsiones. Las dan por hecho. Además, el MP no presenta ningún testigo que haya sido de facto víctima de esa presunta extorsión; todos sus testigos fueron sólo observadores, ninguno se presenta como quejoso, es decir, no hay parte acusadora.

El MP y el juez también consideran prueba plena y justificación para acordar el auto de formal prisión un panfleto recogido y firmado por el Mocri-CMPA-MN el día de la manifestación, en el que se lee:

“Respetamos el derecho del pueblo a salir a votar por quien considere pertinente, no pretendemos impedir las elecciones, más bien los convocamos a que nos organicemos y no perdamos la esperanza de poder transformar nuestra realidad. La situación [ilegible] cuando tomemos el destino por nuestras manos y luchemos incansablemente por un mejor futuro” (sic).

El MP hace referencia de este párrafo como prueba de los delitos de conspiración y motín, porque, de acuerdo con su lectura, se está provocando a los chiapanecos para que se organicen y tomen medidas contra el gobierno.

Esta tesis supuestamente se refuerza porque en algunas declaraciones se habla de una reunión realizada en una escuela (conspiración), de la que las autoridades se valen para afirmar que ahí se planeó todo, sin que tengan ningún dato o testigo que así lo demuestre. No obstante, el 5 de agosto de 2010, se dictó auto de formal prisión a los campesinos hasta entonces arraigados en la Quinta Pitiquitos.

Por otro lado, en este proceso se menciona que todos los acusados están involucrados en la comisión de los delitos imputados, sin considerarse que varios de ellos demostraron hallarse en el lugar por razones personales y no participaron en ninguna de las acciones que se les acusa.

Los detenidos el 4 de julio son, en su gran mayoría, campesinos humildes, cabezas de familia, que, desconocedores de las formas de hacer política en el país, pero no de la injusticia social en la que están sumergidos, deciden manifestar su inconformidad y luchar para que sus problemas sean escuchados. Nunca esperaron que una manifestación llegara a tener consecuencias de tal magnitud. Nunca creyeron, y hasta hoy no encuentran razón para creerlo, que hacían algo malo.

Se trata de gente confiada, sin malicia, que no entiende cómo es que no ha salido aún de prisión, que no entiende cómo es eso que han escuchado de que “mientras haya línea por parte del gobernador, no van a salir”. Y que mientras se les encierre en prisión en procesos sin sentido ni fin (en lo que a justicia respecta), no sufren más que el ahondamiento de su pobreza y abandono.

Se ha desvirtuado la naturaleza de un conflicto social que sólo buscaba solución a sus demandas y colaboración económica de las personas para dar a conocer sus reivindicaciones y la falta de atención de las autoridades.

Más caro que atenderlos es realizar un operativo para detenerlos, procesarlos y mantenerlos en prisión. Se malgastan nuestros impuestos y, lo peor, es que se engaña a la sociedad, lacerando la confianza en las instituciones públicas al asegurar que se imparte justicia.

Finalmente, todos saldrán libres e inocentes, pero ¿cuánto habrán gastados sus familias? ¿Cuánto habrán perdido de sus vidas? ¿Cuánto más habremos de lamentar por la falta de justicia en México?

*Integrante del área de de difusión de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, AC

Fuente: Contralínea 223 / 06 de marzo de 2011

EZLN da a conocer rostros de comandantes Hugo y Ramona

EZLN da a conocer rostros de comandantes Hugo y Ramona
Isaín Mandujano


TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 4 de marzo (apro).- En un homenaje póstumo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) da a conocer los rostros de dos de sus comandantes indígenas en su más reciente edición de la revista Rebeldía.
En la portada del número 76 de Rebeldía, que también incluye la extensa carta del subcomandante Marcos al intelectual mexicano Luis Villoro, aparecen los rostros de dos indígenas, un hombre y una mujer.
Uno de ellos es el tzeltal Francisco Gómez Hernández, quien fue fundador del EZLN y se le conoció como el comandante Hugo, aunque era más conocido como comandante Ik o Señor negro.
Al comandante Hugo se le conoce como uno de los más activos adiestradores y reclutadores de simpatizantes y militantes rebeldes en la selva Lacandona, ya que recorrió comunidades enteras que luego serían bases de apoyo social zapatista.
Tras el alazamiento armado en enero de 1994, el comandante Hugo encabezó el grupo de hombres armados que tomó la cabecera municipal de Ocosingo, donde se dieron los más cruentos combates entre el EZLN y el Ejército Mexicano.
En ese lugar quedaron tirados en las calles y el mercado público decenas de milicianos que no pudieron escapar del cerco militar, y uno de ellos fue el comandante Hugo, quien cayó abatido a tiros.
Su cuerpo fue recogido y llevado a una tumba en el panteón municipal San Marcos, de Tuxtla Gutiérrez, donde su cuerpo fue cremado como un “desconocido” junto a más de una veintena de indígenas muertos.
Antes del alzamiento armado del EZLN, la comandante Ramona --una indígena tzotzil del municipio de San Andrés Larráinzar-- trabajó hombro con hombro con la mayor Ana María para conocer y promover los derechos de las mujeres dentro del grupo armado y las comunidades rebeldes. A ella se le atribuye la “Ley revolucionaria de mujeres”.
Participó en la toma de San Cristóbal de Las Casas y en los Diálogos de San Andrés entre el gobierno federal y el EZLN. Y fue la primera representante zapatista en llegar a la Ciudad de México en 1996.
Enferma de cáncer de riñón, murió el 6 de enero del 2006. Una clínica zapatista y un municipio autónomo rebelde llevan su nombre de guerra, comandante Ramona; en tanto otro municipio rebelde lleva el nombre real del comandante Hugo: Francisco Gómez.
La página en Internet de la revista es http://revistarebeldia.org/






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zaletasd

2011-03-06 | 19:32:00
El pueblo de Egipto nos acaba de poner la muestra, solo se necesita valor y causa para generar un cambio......
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zaletasd

2011-03-06 | 19:20:00
Citlalcoyotl, las verdaderas revoluciones son las que generan cambios y siempre son iniciadas por el pueblo, las armas no importan, pueden ser palos, piedras o machetes, lo que importa es la causa y el valor....Por que hubo valor y causa triunfo la guerra de independencia...Porque unicamente hubo valor pero se perdio la causa, fracaso nuestra revolucion.....La causa se perdio cuando mataron a Zapata y a Villa, y los lideres que quedaron, se empezaron a pelear por el poder.
a favor(0) | en contra(0)

citlalcoyotl

2011-03-06 | 19:13:00
Si Marcos encendio la chispa y no hubo revoluciòn, no es porque los pobres son felices con el sistema; es porque los ricos sì son felices con el sistema. Y como no, si el màs grande rico (el gobierno) no les cobra impuestos, les proporciona monopolios tan lucrativos que uno de ellos es el mas rico del mundo, y del dinero de PEMEX y de todas "las propiedades de la naciòn" hasta rescates bancarios obtienen. Tenemos que empezar a desechar teorìas polìticas que sòlo apendejan a los pobres.

jueves, 3 de marzo de 2011

Comunicado de CONSEJO AUTONOMO REGIONAL DE LA ZONA COSTA DE CHIAPAS

Comunicado de CONSEJO AUTÓNOMO REGIONAL DE LA ZONA COSTA DE CHIAPAS
Costa de Chiapas, 3 de Marzo de 2011.

A la sociedad civil en México y en el mundo.
Al digno pueblo de Chiapas.
A nuestras hermanas y hermanos zapatistas.
A nuestr@s hermanas y hermanos del Ejido San Sebastián Bachajón y de la comunidad de Mitzitón.
A nuestr@s compañer@s de La Otra Campaña y de la Zezta Internazional.
A tod@s l@s que luchan por un mundo otro.
A los Organismos de Derechos Humanos No gubernamentales Estatal y Nacional.
A las organizaciones sociales, políticas, redes nacionales e Internacionales.
Al Grupo de Apoyo a la Zona Costa GAZC.

El día de ayer 2 de Marzo, a las 9:15 de la noche en el CERSS No. 14 de El Amate , los compañeros defensores de Derechos Humanos Nataniel Hernández Núñez, José María Martínez Cruz y Eduardo Alonso Martínez Silvas, secuestrados por el Gobierno de Chiapas, desde el pasado día 22 de Febrero, firmaban su liberación, un auto de formal libertad con las reservas de ley, lo que significa que la indagatoria sigue abierta y pendiente del capricho del gobierno a cargo de Juan Sabines Guerrero, es decir una amenaza encubierta. Por si esto fuera poco, queda también pendiente una averiguación previa a nivel federal contra el compañero Nataniel Hernández Núñez iniciada desde 2010. También existe la amenaza jurídica de liberación de ordenes de aprehensión y en su integridad física contra los integrantes del Consejo Autónomo Regional de la Zona Costa de Chiapas.

Se sabe que cualquier aparato judicial trabaja de consigna de los malos gobernantes para controlar, intimidar y generar desmovilización en los pueblos que luchan. Estrategia que es todo un capitulo de manual de contrainsurgencia y seguridad nacional. Pero la información libre, la movilización, la solidaridad, ayudan siempre a quitarnos los miedos y seguir trabajando y no detenernos.

El gobierno del Estado de Chiapas ha intensificado las agresiones en contra de nuestros hermanos y hermanas que luchan y resisten por la defensa de la tierra, la costa, los recursos y la vida digna en las comunidades, pueblos, colonias, barrios, pesquerías. El Gobierno del Estado criminaliza la lucha social; mediante la cárcel, la violencia y el cerco mediático pretende acallar la voz de las organizaciones que hacen visible esta guerra de despojo en contra de los pueblos. Las fotos y declaraciones del gobierno de Juan Sabines, hay que leerlas al revés, es decir donde dice que no pasa nada, que se respira paz social y que se respetan los derechos humanos; debe leerse, pasan muchas cosas, se esta reprimiendo y amenazando y encarcelando y hostigando a los pueblos.

Esto no es un hecho aislado, es sólo un cambio de nombres: si se cambia gobierno de Chiapas por Federal, podemos encontrar la misma guerra de extermino desde Ciudad Juárez hasta Cancún, de Tonalá a Tijuana. En Oaxaca, Guerrero, el Distrito Federal, la gente humilde y sencilla que se organiza para decir YA BASTA!, se encuentra siempre ante si, al mismo sistema e intereses que se apropian del mundo: el sistema capitalista y las grandes transnacionales que por todo el planeta depredan y declaran la guerra, asesinan y reprimen a quien ose enfrentarlos.

Nosotras y nosotros nos hemos enseñado a conocer de la historia de las y los de abajo. Hemos aprendido de la digna lucha del EZLN, del Frente Cívico Tonalteco, de la lucha de tanta gente que no se rindió, que no se dejo engañar por los malos gobiernos y que aprendió que lo que mas hacen los de arriba es mentir, mentir y volver a mentir (aparte de robar, robar y volver a robar).

Ante esta situación que prevalece nosotras y nosotros, habitantes de los pueblos, pesquerías y barrios que conforman el Consejo Autónomo Regional de la Zona Costa de Chiapas reivindicamos nuestro derecho a organizarnos, a expresarnos y a construir una vida otra y mejor: NO NOS RENDIMOS, no usamos la vía de los enfrentamientos, ni de la violencia para exigir y hacer valer nuestros derechos como pueblos. Sabemos que la gente en el poder no son más que los personeros, marionetas y prestanombres de los grandes intereses económicos y mediáticos. Sin embargo, tampoco estamos dispuestos a ser pisoteados nuevamente.

La responsabilidad de lo que pueda suceder en esta lucha que continuaremos es de todos los niveles de gobierno: Federal: Felipe Calderón Hinojosa, Estatal: Juan Sabines Guerrero y su Secretario de Gobierno Noé Castañón León y Municipales: Tonalá, David Aguilar Solís; Pijijiapan: el destituido Saín Cruz Trinidad(por su conocida afición a desaparecer fondos municipales y premiado con la subsecretaría de gobierno región costa) y su sucesor José Cinco Ley.

No tenemos nada que negociar, queremos dejar claro que nuestras movilizaciones y trabajos son por la libre determinación de los pueblos y a la autonomía, la liberación de los presos políticos los compañeros de las comunidades de Bachajón y Mitzitón. Por la libertad de todos los presos de conciencia en el Estado de Chiapas. El respeto y cese de las agresiones en contra de los adherentes a la Otra Campaña y a las comunidades zapatistas.

Por último, extendemos desde aquí, de forma muy sentida y con mucho agradecimiento el apoyo brindado por tanta gente humilde y sencilla en todo el mundo y en el país, que volteó en estos días a mirar este pequeño lugar en la costa del Pacifico. A las organizaciones y colectivos hermanos, que pusieron todo de su parte y que sabemos que están pendientes y que caminamos juntos hacia la construcción de nuevos modos de hacer la vida digna, libre y Autónoma.

¡¡¡¡Libertad inmediata a todos los presos políticos en Chiapas.¡¡¡¡¡
¡¡¡¡Cese a la represión del gobierno de Chiapas en contra de los Defensores de Derechos Humanos¡¡¡¡¡
¡¡¡Respeto a las comunidades zapatistas!!!
¡¡¡¡Juicio a los Paramilitares de Mitzitón¡¡¡
¡¡¡¡ Respeto a los pueblos de Bachajón¡¡¡¡
¡¡¡Respeto a la libre determinación de los pueblos y a la Autonomía¡¡¡¡¡

CONSEJO AUTÓNOMO REGIONAL DE LA ZONA COSTA DE CHIAPAS.

miércoles, 2 de marzo de 2011

martes, 1 de marzo de 2011

7 piezas sueltas del rompecabezas mundial

7 piezas sueltas del rompecabezas mundial

(El neoliberalismo como rompecabezas:
la inútil unidad mundial que fragmenta y destruye naciones.)



Pieza 1: La concentración de la riqueza y la distribución de la pobreza
Pieza 2: La globalización de la explotación
Pieza 3: Migración, la pesadilla errante
Pieza 4: Mundialización financiera y globalización de la corrupción y el crimen
Pieza 5: ¿La legítima violencia de un poder ilegítimo?
Pieza 6: La Megapolítica y los enanos
Pieza 7: Las bolsas de resistencia


"La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado, es la provincia de la vida y de la muerte, el camino que lleva a la supervivencia o a la aniquilación. Es indispensable estudiarla a fondo".
El Arte de la Guerra. Sun Tzu.

La globalización moderna, el neoliberalismo como sistema mundial, debe entenderse como una nueva guerra de conquista de territorios.

El fin de la III Guerra Mundial o "Guerra Fría" no significa que el mundo haya superado la bipolaridad y se encuentre estable bajo la hegemonía del triunfador. Al terminar esta guerra hubo, sin lugar a dudas, un vencido (el campo socialista), pero es difícil decir quién fue el vencedor. ¿Europa Occidental? ¿Estados Unidos? ¿Japón? ¿Todos ellos? El caso es que la derrota del "imperio del mal" (Reagan y Thatcher dixit) significó la apertura de nuevos mercados sin nuevo dueño. Correspondía, por tanto, luchar para tomar posesión de ellos, conquistarlos.

No sólo eso, el fin de la "Guerra Fría" trajo consigo un nuevo marco de relaciones internacionales en el que la lucha nueva por esos nuevos mercados y territorios produjo una nueva guerra mundial, la IV. Esto obligó, como en todas las guerras, a una redefinición de los Estados Nacionales. Y más allá de la redefinición de los Estados Nacionales, el orden mundial volvió a las viejas épocas de las conquistas de América, Africa y Oceanía. Extraña modernidad esta que avanza hacia atrás, el atardecer del siglo XX tiene más semejanzas con sus brutales centurias antecesoras que con el plácido y racional futuro de algunas novelas de ciencia-ficción. En el mundo de la Posguerra Fría vastos territorios, riquezas y, sobre todo, fuerza de trabajo calificada, esperaban un nuevo amo...

Pero uno es el puesto de dueño del mundo, y varios son los aspirantes a serlo. Y para lograrlo se desata otra guerra, pero ahora entre aquellos que se autodenominaron el "imperio del bien".

Si la III Guerra Mundial fue entre el capitalismo y el socialismo (liderados por los Estados Unidos y la URSS respectivamente), con escenarios alternos y diferentes grados de intensidad; la IV Guerra Mundial se realiza ahora entre los grandes centros financieros, con escenarios totales y con una intensidad aguda y constante.

Desde el fin de la II Guerra Mundial hasta 1992, se han librado 149 guerras en todo el mundo. El resultado, 23 millones de muertos, no deja dudas de la intensidad de esta III Guerra Mundial. (datos de UNICEF).

Desde las catacumbas del espionaje internacional hasta el espacio sideral de la llamada Iniciativa de Defensa Estratégica (la "Guerra de las Galaxias" del cowboy Ronald Reagan); desde las arenas de Playa Girón, en Cuba, hasta el Delta del Mekong, en Vietnam; desde la desenfrenada carrera armamentista nuclear hasta los salvajes golpes de Estado en la dolorosa América Latina; desde las ominosas maniobras de los ejércitos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hasta los agentes de la CIA en la Bolivia del asesinato del Che Guevara; la mal llamada "Guerra Fría" alcanzó altas temperaturas que, a pesar del continuo cambio de escenario y el incesante sube-y-baja de la crisis nuclear (o precisamente por esto), acabaron por fundir al campo socialista como sistema mundial, y lo diluyeron como alternativa social.

La III Guerra Mundial mostró las bondades de la "guerra total" (en todas partes y en todas las formas) para el triunfador: el capitalismo. Pero el escenario de posguerra quedó perfilado, de hecho, como un nuevo teatro de operaciones mundial: grandes extensiones de "tierra de nadie" (por el desfonde político, económico y social de Europa del Este y de la URSS), potencias en expansión (Estados Unidos, Europa Occidental y el Japón), crisis económica mundial, y una nueva revolución tecnológica: la informática. "De la misma forma que la revolución industrial había permitido el remplazo del músculo por la máquina, la actual revolución informática apunta al remplazo del cerebro (al menos de un número cada vez más importante de sus funciones) por la computadora. Esta "cerebralización general" de los medios de producción (lo mismo en la industria que en los servicios) es acelerada por la explosión de nuevas investigaciones en las telecomunicaciones y por la proliferación de los cybermundos." (Ignacio Ramonet. "La planété des désordres" en "Géopolitique du Chaos." Maniére de Voir 3. Le Monde Diplomatique (LMD). Abril de 1997.)

El rey supremo del capital, el financiero, empezó entonces a desarrollar su estrategia guerrera sobre el nuevo mundo y sobre lo que quedaba en pie del viejo. De la mano de la revolución tecnológica que ponía al mundo entero, por medio de una computadora, en sus escritorios y a su arbitrio, los mercados financieros impusieron sus leyes y preceptos a todo el planeta. La "mundialización" de la nueva guerra no es más que la mundialización de las lógicas de los mercados financieros. De rectores de la economía, los Estados Nacionales (y sus gobernantes) pasaron a ser regidos, más bien teledirigidos, por el fundamento del poder financiero: el libre cambio comercial. Y no sólo eso, la lógica del mercado aprovechó la "porosidad" que, en todo el espectro social del mundo, provocó el desarrollo de las telecomunicaciones, y penetró y se apropió todos los aspectos de la actividad social. ¡Por fin una guerra mundial totalmente total!

Una de las primeras bajas de esta nueva guerra es el mercado nacional. Como una bala disparada dentro de un cuarto blindado, la guerra iniciada por el neoliberalismo rebota de uno a otro lado y hiere a quien la disparó. Una de las bases fundamentales del poder del Estado capitalista moderno, el mercado nacional, es liquidado por el cañonazo de la nueva era de la economía financiera global. El capitalismo internacional cobra algunas de sus víctimas caducando los capitalismos nacionales y adelgazando, hasta la inanición, los poderes públicos. El golpe ha sido tan brutal y definitivo que los Estados nacionales no disponen de la fuerza necesaria para oponerse a la acción de los mercados internacionales que transgrede los intereses de ciudadanos y gobiernos.

El cuidado y ordenado escaparate que se suponía heredaba el fin de la "Guerra Fría", el "nuevo orden mundial", pronto se ve hecho añicos por la explosión neoliberal. El capitalismo mundial sacrifica sin misericordia alguna a quien le dio futuro y proyecto histórico: el capitalismo nacional. Empresas y Estados se derrumban en minutos, pero no por las tormentas de las revoluciones proletarias, sino por los embates de los huracanes financieros. El hijo (el neoliberalismo) devora al padre (el capitalismo nacional), y de paso destruye todas las falacias discursivas de la ideología capitalista: en el nuevo orden mundial no hay ni democracia, ni libertad, ni igualdad, ni fraternidad.

En el escenario mundial producto del fin de la "Guerra Fría" sólo se percibe un nuevo campo de batalla y en éste, como en todo campo de batalla, reina el caos.

A finales de la "Guerra Fría", el capitalismo crea un nuevo horror bélico: la bomba de neutrones. La "virtud" de esta arma es que sólo destruye la vida y respeta las construcciones. Ya se podían destruir ciudades enteras (es decir, sus habitantes) sin que fuera necesario reconstruirlas (y pagar por ello). La industria armamentista se felicitó a sí misma, la "irracionalidad" de las bombas nucleares era suplantada por la nueva "racionalidad" de la bomba de neutrones. Pero una nueva "maravilla" bélica será descubierta a la par del nacimiento de la IV Guerra Mundial: la bomba financiera.

Porque la nueva bomba neoliberal, a diferencia de su antecesora atómica en Hiroshima y Nagasaki, no sólo destruye la polis (la Nación en este caso) e impone la muerte, el terror y la miseria a quienes la habitan; o, a diferencia de la bomba de neutrones, no sólo destruye "selectivamente". La neoliberal, además, reorganiza y reordena lo que ataca y lo rehace como una pieza dentro del rompecabezas de la globalización económica. Después de su efecto destructor, el resultado no es un montón de ruinas humeantes, o decenas de miles de vidas inertes, sino una barriada que se suma a alguna de las megápolis comerciales del nuevo hipermercado mundial y una fuerza de trabajo reacomodada en el nuevo mercado de trabajo mundial.

La Unión Europea, una de las megápolis producto del neoliberalismo, es un resultado de la presente IV Guerra Mundial. Aquí, la globalización económica logró borrar las fronteras entre Estados rivales, enemigos entre sí desde hace mucho tiempo, y los obligó a converger y plantearse la unión política. De los Estados Nacionales a la federación europea, el camino economicista de la guerra neoliberal en el llamado "viejo continente" estará lleno de destrucción y de ruinas, una de ellas será la civilización europea.

Las megápolis se reproducen en todo el planeta. Las zonas comerciales integradas son el terreno donde se erigen. Así ocurre en América del Norte, donde el Tratado de Libre Comercio para América del Norte ("NAFTA" por sus siglas en inglés) entre Canadá, los Estados Unidos y México no es más que el preludio del cumplimiento de una vieja aspiración de conquista estadounidense: "América para los americanos". En América del Sur se camina en igual sentido con el Mercosur entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En Africa del Norte, con la Unión del Maghreb árabe (UMA) entre Marruecos, Algeria, Tunez, Libia y Mauritania; en Africa del Sur, en el Cercano Oriente, en el Mar Negro, en Asia Pacífico, etc., en todo el planeta explotan las bombas financieras y se reconquistan territorios.

¿Las megápolis sustituyen a las naciones? No, o no sólo. También las incluyen y les reasignan funciones, límites y posibilidades. Países enteros se convierten en departamentos de la megaempresa neoliberal. El neoliberalismo opera así la DESTRUCCIÓN / DESPOBLAMIENTO por un lado, y la RECONSTRUCCIÓN / REORDENAMIENTO por el otro, de regiones y de naciones para abrir nuevos mercados y modernizar los existentes.

Si las bombas nucleares tenían un carácter disuasivo, intimidatorio y coercitivo en la III Guerra Mundial, en la IV conflagración mundial no ocurre lo mismo con las hiperbombas financieras. Estas armas sirven para atacar territorios (Estados Nacionales) destruyendo las bases materiales de su soberanía nacional (obstáculo ético, jurídico, político, cultural e histórico contra la globalización económica) y produciendo un despoblamiento cualitativo en sus territorios. Este despoblamiento consiste en prescindir de todos aquellos que son inútiles para la nueva economía de mercado (por ejemplo los indígenas).

Pero, además, los centros financieros operan, simultáneamente, una reconstrucción de los Estados Nacionales y los reordenan según la nueva lógica del mercado mundial (los modelos económicos desarrollados se imponen sobre relaciones sociales débiles o inexistentes).

La IV Guerra Mundial en el terreno rural, por ejemplo, presenta este efecto. La modernización rural, que exigen los mercados financieros, trata de incrementar la productividad agrícola, pero lo que consigue es destruir las relaciones sociales y económicas tradicionales. Resultado: éxodo masivo del campo a las ciudades. Sí, como en una guerra. Mientras tanto, en las zonas urbanas se satura el mercado de trabajo y la distribución desigual del ingreso es la "justicia" que espera a quienes buscan mejores condiciones de vida.

De ejemplos que ilustran esta estrategia está lleno el mundo indígena: Ian Chambers, director de la Oficina para Centroamérica de la OIT (de las Naciones Unidas), declaró que la población indígena mundial, calculada en 300 millones, vive en zonas que tienen el 60% de los recursos naturales del planeta. Así que "no sorprenden los múltiples conflictos por el uso y destino de sus tierras alrededor de los intereses de gobiernos y empresas. (...) La explotación de recursos naturales (petróleo y minería) y el turismo son las principales industrias que amenazan los territorios indígenas en América" (entrevista de Martha García en "La Jornada". 28 de mayo de 1997). Detrás de los proyectos de inversión vienen la polución, la prostitución y las drogas. Es decir, se complementan destrucción / despoblamiento y reconstrucción / reordenamiento de la zona.

En esta nueva guerra mundial, la política moderna como organizadora del Estado Nacional no existe más. Ahora la política es sólo un organizador económico y los políticos son modernos administradores de empresas. Los nuevos dueños del mundo no son gobierno, no necesitan serlo. Los gobiernos "nacionales" se encargan de administrar los negocios en las diferentes regiones del mundo.

Este es el "nuevo orden mundial", la unificación del mundo entero en un solo mercado. Las naciones son tiendas de departamentos con gerentes a manera de gobiernos, y las nuevas alianzas regionales, económicas y políticas, se acercan más al modelo de un moderno "mall" comercial que a una federación política. La "unificación" que produce el neoliberalismo es económica, es la unificación de mercados para facilitar la circulación de dinero y mercancías. En el gigantesco hipermercado mundial circulan libremente las mercancías, no las personas.

Como toda iniciativa empresarial (y de guerra), esta globalización económica va acompañada de un modelo general de pensamiento. Sin embargo, entre tantas cosas nuevas, el modelo ideológico que acompaña al neoliberalismo en su conquista del planeta tiene mucho de viejo y mohoso. El "american way of life" que acompañó a las tropas norteamericanas en la Europa de la II Guerra Mundial, en el Vietnam de los 60´s, y, más recientemente, en la Guerra del Golfo Pérsico, ahora va de la mano (o más bien de las computadoras) de los mercados financieros.

No se trata sólo de una destrucción material de las bases materiales de los Estados Nacionales, también (y de manera tan importante como poco estudiada) se trata de una destrucción histórica y cultural. El digno pasado indígena de los países del continente americano, la brillante civilización europea, la sabia historia de las naciones asiáticas, y la poderosa y rica antigüedad del África y Oceanía, todas las culturas y las historias que forjaron naciones son atacadas por el modo de vida norteamericano. El neoliberalismo impone así una guerra total: la destrucción de naciones y grupos de naciones para homologarlas con el modelo capitalista norteamericano.

Una guerra pues, una guerra mundial, la IV. La peor y más cruel. La que el neoliberalismo libra en todas partes y por todos los medios en contra de la humanidad.

Pero, como en toda guerra, hay combates, hay vencedores y vencidos, y hay pedazos rotos de esa realidad destruida. Para intentar armar el absurdo rompecabezas del mundo neoliberal hacen falta muchas piezas. Algunas se pueden encontrar entre las ruinas que esta guerra mundial ha dejado ya sobre la superficie planetaria. Cuando menos 7 de esas piezas pueden reconstruirse y alentar la esperanza de que este conflicto mundial no termine con el rival más débil: la humanidad.

7 piezas para dibujar, colorear, recortar, y para tratar de armar, junto a otras, el rompecabezas mundial.

La una es la doble acumulación, de riqueza y de pobreza, en los dos polos de la sociedad mundial. La otra es la explotación total de la totalidad del mundo. La tercera es la pesadilla de una parte errante de la humanidad. La cuarta es la nauseabunda relación entre crimen y Poder. La quinta es la violencia del Estado. La sexta es el misterio de la megapolítica. La séptima es la multiforme bolsa de resistencia de la humanidad contra el neoliberalismo.

PIEZA 1:
La concentración de la riqueza y la distribución de la pobreza.

La figura 1 se construye dibujando un signo monetario.

En la historia de la humanidad, distintos modelos sociales se han disputado el enarbolar el absurdo como distintivo de orden mundial. Seguramente el neoliberalismo tendrá un lugar privilegiado a la hora de los premios, porque su "reparto" de la riqueza social no hace más que distribuir un doble absurdo de acumulación: la acumulación de riquezas en manos de unos cuantos, y la acumulación de pobreza en millones de seres humanos.

En el mundo actual, la injusticia y la desigualdad son los signos distintivos. El planeta Tierra, tercero del sistema planetario solar, tiene 5 mil millones de seres humanos. En él, sólo 500 millones de personas viven con comodidades mientras 4 mil 500 millones padecen pobreza y tratan de sobrevivir.

Un doble absurdo es el balance entre ricos y pobres: los ricos son pocos y los pobres son muchos. La diferencia cuantitativa es criminal, pero el balance entre los extremos se consigue con la riqueza: los ricos suplen su minoría numérica con miles de millones de dólares.

La fortuna de las 358 personas más ricas del mundo (miles de millones de dólares) es superior al ingreso anual del 45% de los habitantes más pobres, algo así como 2 mil 600 millones de personas.

Las leontinas de oro de los relojes financieros se convierten en una pesada cadena para millones de seres. Mientras que la "... cifra de negocios de la General Motors es más elevada que el Producto Nacional Bruto (PNB) de Dinamarca, la de la Ford es más importante que el PNB de Africa del Sur, y la de la Toyota sobrepasa al PNB de Noruega." (Ignacio Ramonet, en LMD I/1997 #15), para todos los trabajadores los salarios reales han caído, además de que deben sortear los cortes de personal en las empresas, el cierre de fábricas y la reubicación de sus centros laborales. En las llamadas "economías capitalistas avanzadas" el número de desempleados llega ya a los 41 millones de trabajadores.

En forma paulatina, la concentración de la riqueza en pocas manos y la distribución de la pobreza en muchas, va delineando el signo de la sociedad mundial moderna: el frágil equilibrio de absurdas desigualdades.

La decadencia del sistema económico neoliberal es un escándalo: "La deuda mundial (comprendiendo las de las empresas, los gobiernos y las administraciones) ha sobrepasado los 33,100 miles de millones de dólares, es decir, 130% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, y crece a una tasa del 6% al 8% por año, más de 4 veces el crecimiento del PIB mundial" (Frédéric F. Clairmont. "Ces deux cents sociétés qui controlent le monde", en LMD. IV/1997).

El progreso de las grandes transnacionales no implica el avance de las Naciones desarrolladas. Al contrario, mientras más ganan los gigantes financieros, más se agudiza la pobreza en los llamados "países ricos".

La diferencia a eliminar entre ricos y pobres es brutal y no parece haber ninguna tendencia por ese rumbo, antes al contrario. Lejos de atenuarse, ya no digamos de eliminarse, la desigualdad social se acentúa, sobre todo en las naciones capitalistas desarrolladas: En los Estados Unidos, el 1% de los norteamericanos más ricos ha obtenido el 61,6% del conjunto de la riqueza nacional del país entre 1983 y 1989. El 80% de los norteamericanos más pobres no se han repartido más que el 1,2%. En la Gran Bretaña el número de los sin techo se ha duplicado; el número de niños que viven sólo de la ayuda social ha pasado del 7% en 1979 al 26% en 1994; el número de británicos que vive en la pobreza (definida como menos de la mitad del salario mínimo) ha pasado de 5 millones a 13,700,000; el 10% de los más pobres han perdido el 13 % de su poder adquisitivo, mientras que l0% de los más ricos han ganado el 65% y desde hace cinco años se ha doblado el número de millonarios (datos de LMD. IV/97).

A inicios de la década de los 90´s "... unas 37,000 firmas transnacionales encerraban, con sus 170,000 filiales, la economía internacional en sus tentáculos. Sin embargo, el centro del poder se sitúa en el círculo más restringido de las 200 primeras: desde los inicios de los años 80, ellas han tenido una expansión ininterrumpida por vía de las fusiones y las compras "de rescate" de empresas. De este modo, la parte del capital transnacional en el PIB mundial ha pasado de 17% a mitad de los años 60 a 24% en 1982 y a más del 30% en 1995. Las 200 primeras son conglomerados cuyas actividades planetarias cubren sin distinción los sectores primario, secundario y terciario: grandes explotaciones agrícolas, producción manufacturera, servicios financieros, comercio, etc. Geográficamente ellas se reparten entre 10 países: Japón (62), Estados Unidos (53), Alemania (23), Francia (19), Reino Unido (11), Suiza (8), Corea del Sur (6), Italia (5) y Países Bajos (4)". (Frédéric F. Clairmont. Op.Cit.).

Los "Doscientos Primeros" del Mundo.

País Número de Empresas Negocios Ganancias (MMD) % de Negocios Mundiales % Ganancias Mundiales
Japón 62 3,196 46 40.7% 18.3%
EU 53 1,198 98 25.4% 39.2%
Alemania 23 786 24.5 10.0% 9.8%
Francia 19 572 16 7.3% 6.3%
Reino Unido 11 275 20 3.5% 8.0%
Suiza 8 244 9.7 3.1% 3.9%
Corea Sur 6 183 3.5 2.3% 1.4%
Italia 5 171 6 2.2% 2.5%
Reino Unido/Países Bajos 2 159 9 2.0% 3.7%
Países Bajos 4 118 5 1.5% 2.0%
Venezuela 1 26 3 0.3% 1.2%
Suecia 1 24 1.3 0.3% 0.5%
Bélgica/Países Bajos 1 22 0.8 0.3% 0.3%
México 1 22 1.5 0.3% 0.6%
China 1 19 0.8 0.2% 0.3%
Brasil 1 18 4.3 0.2% 1.7%
Canadá 1 17 0.5 0.2% 0.2%
Totales 200 7,850 251 100% 100%
PIB Mundial 25,223 31.20%
(Frédéric F. Clairmont. Op.Cit.).../

Aquí tiene usted el símbolo del poder económico.
Ahora píntese de color verde dólar.
Del olor nauseabundo no se preocupe,
el aroma a estiércol, lodo y sangre le
viene de nacimiento...
PIEZA 2:
La globalización de la explotación.

La figura 2 se construye dibujando un triángulo.

Una de las falacias neoliberales consiste en decir que el crecimiento económico de las empresas trae aparejados un mejor reparto de la riqueza y un crecimiento del empleo. Pero no es así. De la misma forma en que el crecimiento del poder político de un rey no trae como consecuencia un crecimiento del poder político de los súbditos (antes al contrario), el absolutismo del capital financiero no mejora la distribución de la riqueza ni provoca mayor trabajo para la sociedad. Pobreza, desempleo y precariedad del trabajo son sus consecuencias estructurales.

En los años de las décadas de 1960 y 1970, la población considerada pobre (con menos de un dólar diario de ingreso para resolver sus necesidades elementales, según el Banco Mundial) era de unos 200 millones de personas. Para el inicio de la década de los 90´s sumaba ya 2,000 millones de seres humanos. Además, el "... montante de las 200 empresas más importantes del planeta representa más de un cuarto de la actividad económica mundial; y sin embargo, esas 200 firmas emplean sólo a 18,8 millones de asalariados, o sea, menos del 0,75 % de la mano de obra del planeta" (Ignacio Ramonet en LMD. Enero 1997 #15).

Más seres humanos pobres y más empobrecidos, menos personas ricas y más enriquecidas, éstas son las lecciones del trazo de la pieza 1 del rompecabezas neoliberal. Para lograr este absurdo, el sistema capitalista mundial "moderniza" la producción, la circulación y el consumo de las mercancías. La nueva revolución tecnológica (la informática) y la nueva revolución política (las megápolis emergentes sobre las ruinas de los Estados Nacionales) producen una nueva "revolución" social. Esta "revolución" social no consiste más que en un reacomodo, un reordenamiento de las fuerzas sociales, principalmente de la fuerza de trabajo.

La Población Económicamente Activa (PEA) mundial pasó de 1,376 millones en 1960, a 2,374 millones de trabajadores en 1990. Más seres humanos con capacidad de trabajo, es decir, de generar riquezas.

Pero el "nuevo orden mundial" no sólo acomoda a esta nueva fuerza de trabajo en espacios geográficos y productivos, además, reordena su lugar (o su no-lugar, como en el caso de desempleados y subempleados) en el plan globalizador de la economía.

La Población Mundial Empleada por Actividad (PMEA) se modificó sustancialmente en los últimos 20 años. La PMEA en el sector agrícola y pesquero pasó del 22% en 1970, al 12% en 1990; en la manufactura del 25% en 1970, al 22% en 1990; mientras que en el sector terciario (comercio, transporte, banca y servicios) creció del 42% en 1970, al 56% en 1990. En el caso de los países subdesarrollados, el sector terciario creció del 40% en 1970, a 57% en 1990; mientras que su población empleada en el sector agrícola y pesquero cayó del 30% en 1970, al 15% en 1990. (Datos de "Mercado Mundial de Fuerza de Trabajo en el Capitalismo Contemporáneo". Ochoa Chi, Juanita del Pilar. UNAM. Economía. México, 1997).

Esto significa que cada vez más trabajadores son canalizados hacia las actividades necesarias para incrementar la productividad o para acelerarla realización de mercancías. El sistema neoliberal opera así como un megapatrón, concibiendo al mercado mundial como una empresa unitaria, administrada con criterios "modernizadores".

Pero la "modernidad" neoliberal parece más cercana al bestial nacimiento del capitalismo como sistema mundial, que a la "racionalidad" utópica. La "moderna" producción capitalista sigue basada en el trabajo de niños, mujeres y trabajadores inmigrantes. De los 1,148 millones de niños en el mundo, por lo menos 100 millones viven literalmente en la calle y 200 millones trabajan, y se prevé que serán 400 millones para el año 2000. Se dice, además, que 146 millones de niños asiáticos laboran en la producción de autopartes, juguetería, ropa, comida, herrería y química. Pero esta explotación del trabajo infantil no sólo se da en los países subdesarrollados, 40% de los niños ingleses y 20% de los niños franceses trabajan para completar el gasto familiar o para sobrevivir. También en la "industria" del placer hay lugar para los infantes. La ONU calcula que, cada año, un millón de niños entra al comercio sexual (datos en Ochoa Chi, J. Op.Cit.).

La bestia neoliberal invade el todo social mundial homogeneizando hasta las pautas de alimentación. "En términos globales si bien observamos que hay particularidades en el consumo alimenticio de cada región, (y a su interior), no por ello deja de ser evidente el proceso de homogeneización que se está imponiendo, incluso sobre las diferencias fisiológico - culturales de las diversas zonas." ("Mercado mundial de medios de subsistencia. 1960-1990". Ocampo Figueroa, Nashelly, y Flores Mondragón, Gonzalo. UNAM. Economía. 1994.)

Esta bestia le impone a la humanidad una pesada carga. El desempleo y la precariedad de millones de trabajadores en todo el mundo es una aguda realidad que no tiene visos ni siquiera de atenuarse. El desempleo en los países de la Organización para la Cooperación y del Desarrollo Económico (OCDE) pasó del 3,8% en 1966, al 6,3% en 1990. Tan sólo en Europa pasó del 2,2% en 1966, al 6,4% en 1990.

La imposición de las leyes del mercado en todo el mundo, el mercado globalizado, no ha hecho sino destruir las pequeñas y medianas empresas. Al desaparecer los mercados locales y regionales, los pequeños y medianos productores se ven a sí mismos sin protecciones y sin posibilidad alguna de competir contra los gigantes transnacionales.

Resultado: quiebre masivo de empresas. Consecuencia: millones de trabajadores al desempleo.

El absurdo neoliberal reiterado: el crecimiento de la producción no genera empleo, al contrario, lo destruye. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) nombra a esta etapa como "crecimiento sin empleo".

Pero la pesadilla no termina ahí. Además de la amenaza del desempleo, los trabajadores deben enfrentar condiciones precarias de ocupación. Mayor inestabilidad del empleo, prolongación de las jornadas de trabajo y desventaja salarial, son consecuencias de la globalización en general y de la "terciarización" de la economía (el crecimiento del sector "servicios") en particular. "En los países dominados, la mano de obra sufre una precariedad multiforme: extremada movilidad, empleos sin contrato, salarios irregulares y generalmente inferiores al mínimo vital y regímenes de jubilación héticos, actividades independientes no declaradas, con ingresos aleatorios, es decir, servidumbre o realización de un trabajo forzoso por parte de sectores, supuestamente protegidos, como los niños" (Alain Morice. "Los trabajadores extranjeros, avanzadilla de la precariedad". LMD. Enero 97).

Las consecuencias de todo esto se traducen en un verdadero desfonde social globalizado. El reordenamiento de los procesos de producción y circulación de mercancías y el reacomodo de las fuerzas productivas, producen un excedente peculiar: seres humanos que sobran, que no son necesarios para el "nuevo orden mundial", que no producen, que no consumen, que no son sujetos de crédito, en suma, que son desechables.

Cada día, los grandes centros financieros imponen sus leyes a naciones y a grupos de naciones en todo el mundo. Reordenan y reacomodan a sus habitantes. Y, al terminar la operación, se encuentran con que "sobran" personas. "Se dispara, por tanto, el volumen de población excedente, que no sólo está sometida al azote de la pobreza más aguda, sino que no cuenta para nada, que está desestructurada y atomizada, y cuya única finalidad es deambular por las calles sin rumbo fijo, sin vivienda ni trabajo, sin familia ni relaciones sociales -al menos mínimamente estables -, con la única compañía de sus cartones o bolsas de plástico" (Fernández Durán, Ramón. "Contra la Europa del capital y la globalización económica". Talasa. Madrid, 1996).

La globalización económica "... hizo necesaria una disminución de los salarios reales a nivel internacional, que junto con la disminución del gasto social (salud, educación, vivienda y alimentación) y una política antisindical, vinieron a constituir la parte fundamental de las nuevas políticas neoliberales de reactivación capitalista" (Ocampo F. y Flores M. Op. Cit.).

Aquí tiene usted la representación de la pirámide de explotación mundial.
Pieza 3:
Migración, la pesadilla errante.

La figura 3 se construye dibujando un círculo.

Hablamos antes de la existencia de nuevos territorios, al final de la III Guerra Mundial, que esperaban ser conquistados (los antiguos países socialistas), y de otros que debían ser reconquistados por el "nuevo orden mundial". Para lograrlo, los centros financieros llevan adelante una triple estrategia criminal y brutal: proliferan las "guerras regionales" y los "conflictos internos", los capitales siguen rutas de acumulación atípica, y se movilizan grandes masas de trabajadores.

El resultado de esta guerra mundial de conquista es una gran rueda de millones de migrantes en todo el mundo. "Extranjeros" en el mundo "sin fronteras" que prometieron los vencedores de la III Guerra Mundial, millones de personas padecen la persecución xenófoba, la precarización laboral, la pérdida de identidad cultural, la represión policíaca, el hambre, la cárcel y la muerte

"Del Río Grande americano al espacio Schengen "europeo", se confirma una doble tendencia contradictoria: por un lado las fronteras se cierran oficialmente a las migraciones de trabajo, por otro, ramas enteras de la economía oscilan entre la inestabilidad y la flexibilidad, que son los medios más seguros para atraer la mano de obra extranjera" (Alain Morice. Op.Cit.).

Con nombres distintos, bajo una diferenciación jurídica, compartiendo una igualdad miserable, los migrantes o refugiados o desplazados de todo el mundo son "extranjeros" tolerados o rechazados. La pesadilla de la migración, cualquiera que sea la causa que la provoque, sigue rodando y creciendo sobre la superficie planetaria. El número de personas que estarían en el ámbito de competencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) ha crecido desproporcionadamente algo más de 2 millones en 1975, a más de 27 millones en 1995.

Destruidas las fronteras nacionales (para las mercancías), el mercado globalizado organiza la economía mundial: la investigación y el diseño de bienes y servicios, así como su circulación y consumo, son pensados en términos intercontinentales. Para cada parte del proceso capitalista, el "nuevo orden mundial" organiza el flujo de fuerza de trabajo, especializada y no, hacia donde lo necesita. Lejos de sujetarse a la "libre concurrencia" tan cacareada por el neoliberalismo, los mercados de empleo están cada vez más determinados por los flujos migratorios. Tratándose de trabajadores especializados, aunque poco en comparación con la migración mundial, este "traspaso de cerebros" representa mucho en términos de poder económico y de conocimientos. Pero, sea de fuerza de trabajo calificada, sea de simple mano de obra, la política migratoria del neoliberalismo está más orientada a desestabilizar el mercado mundial de trabajo que a frenar la inmigración.

La IV Guerra Mundial, con su proceso de destrucción / despoblamiento y reconstrucción / reordenamiento, provoca el desplazamiento de millones de personas. Su destino será el seguir errantes, con su pesadilla a cuestas, y ofrecer a los trabajadores con empleo en las distintas naciones una amenaza a su estabilidad laboral, un enemigo para suplir la imagen del patrón, y un pretexto para darle sentido a la sinrazón racista que el neoliberalismo promueve.

Éste es el símbolo de la pesadilla errante de la migración mundial, una rueda de terror que gira por todo el mundo.
Pieza 4:
Mundialización financiera y globalización de la corrupción y el crimen.

La figura 4 se construye dibujando un rectángulo.

Los medios masivos de comunicación nos regalan una imagen de los dirigentes de la delincuencia mundial: hombres y mujeres vulgares, vestidos estrafalariamente, viviendo en mansiones ridículas o tras los barrotes de una cárcel. Pero esa imagen oculta más de lo que muestra: ni los verdaderos jefes de las mafias modernas, ni su organización, ni sus influencias reales en los terrenos económicos y políticos son divulgados públicamente.

Su usted piensa que el mundo de la delincuencia es sinónimo de ultratumba y oscuridad, está equivocado. Durante el período de la llamada "Guerra Fría", el crimen organizado fue adquiriendo una imagen más respetable y no sólo empezó a funcionar como cualquier empresa moderna, también fue penetrando profundamente en los sistemas políticos y económicos de los Estados nacionales. Con el inicio de la IV Guerra Mundial, la implantación del "nuevo orden mundial", y su consiguiente apertura de mercados, privatizaciones, la desregulación del comercio y las finanzas internacionales, el crimen organizado "globalizó" sus actividades.

"Según la ONU, los ingresos mundiales anuales de las organizaciones criminales transnacionales (OCT) son del orden de 1000 miles de millones de dólares, un monto equivalente al PNB combinado de países de ingreso débil (según la categorización de la banca mundial) y de sus 3 mil millones de habitantes. Esta estimación toma en cuenta tanto el producto del tráfico de droga, las ventas ilícitas de armas, el contrabando de materiales nucleares, etc., y las ganancias de las actividades controladas por las mafias (prostitución, juego, mercado negro de divisas...).

En cambio, no mide la importancia de las inversiones continuamente realizadas por las organizaciones criminales dentro de la esfera de control de negocios legítimos, ni tampoco la dominación que ellas ejercen sobre los medios de producción dentro de numerosos sectores de la economía legal" (Michel Chossudovsky, "La Corruption mondialisée" en "Géopolitique du Chaos". Op. Cit.).

Las organizaciones criminales de los 5 continentes han hecho suyo el "espíritu de cooperación mundial" y, asociadas, participan en la conquista y reordenamiento de los nuevos mercados. Pero no sólo en actividades criminales, también participan en negocios legales. El crimen organizado invierte en negocios legítimos no sólo para "blanquear" el dinero sucio, también para hacerse de capital para sus actividades ilegales. Las empresas preferidas para esto son las inmobiliarias de lujo, la industria del ocio, los medios de comunicación, la industria, la agricultura, los servicios públicos y... ¡la banca!

¿Alí Babá y los 40 banqueros? No, algo peor. El dinero sucio del crimen organizado es utilizado por los bancos comerciales para sus actividades: préstamos, inversiones en los mercados financieros, compra de bonos de deuda externa, compra y venta de oro y divisas. "En muchos países, las organizaciones criminales se han convertido en los acreedores del Estados y ejercen, por su acción sobre los mercados, una influencia sobre la política macroeconómica de los gobiernos. Sobre las bolsas de valores, ellas invierten igualmente en los mercados especulativos de productos derivados y de materias primas" (M. Chossudovsky, Op. Cit.).

Por si fuera poco, el crimen organizado cuenta con los llamados paraísos fiscales. En todo el mundo hay, cuando menos, 55 paraísos fiscales (uno de ellos, en las Islas Caimán, tiene el quinto lugar mundial como centro bancario y tiene más bancos y sociedades registradas que habitantes). Las Bahamas, las islas Vírgenes británicas, las Bermudas, San Martin, Vanuatu, las islas Cook, la isla Mauricio, Luxemburgo, Suiza, las islas Anglo-Normandas, Dublín, Mónaco, Gibraltar, Malta, son buenos lugares para que el crimen organizado se relacione con las grandes firmas financieras del mundo.

Además de "blanqueo" de dinero sucio, los paraísos fiscales son usados para evadir impuestos, de aquí que sean un punto de contacto entre gobernantes, empresarios y capos del crimen organizado. La alta tecnología, aplicada a las finanzas, permite la circulación rápida del dinero y la desaparición de ganancias ilegales. "Los negocios legales e ilegales están cada vez más imbricados, introducen un cambio fundamental en las estructuras del capitalismo de la posguerra. Las mafias invierten en negocios legales e, inversamente, ellas canalizan recursos financieros hacia la economía criminal, a través del control de bancos o de empresas comerciales implicadas en el blanqueo de dinero sucio o que tiene relaciones con las organizaciones criminales. Los bancos pretenden que las transacciones son efectuadas de buena fe y que sus dirigentes ignoran el origen de los fondos depositados. La consigna de no preguntar nada, el secreto bancario y el anonimato de las transacciones, todo está garantizando los intereses del crimen organizado, protegen a la institución bancaria de investigaciones públicas y de inculpaciones. No solamente los grandes bancos aceptan blanquear dinero, en vista de sus pesadas comisiones, sino que también concesionan créditos a tasas de interés elevadas a las mafias, en detrimento de las inversiones productivas industriales o agrícolas" (M. Chossudovsky, Op. Cit.).

La crisis de la deuda mundial, en los 80´s, provocó que el precio de las materias primas se fuera para abajo. Esto hizo que los países subdesarrollados vieran reducidos drásticamente sus ingresos. Las medidas económicas dictadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, supuestamente para "recuperar" la economía de estos países, sólo agudizaron las crisis de los negocios legales. En consecuencia, la economía ilegal se ha desarrollado para llenar el vacío dejado por la caída de los mercados nacionales.

De acuerdo con un informe de las Naciones Unidas, "la intrusión de los sindicatos del crimen a sido facilitada por los programas de ajuste estructural que los países endeudados han sido obligados a aceptar para tener acceso a los préstamos del Fondo Monetario Internacional" (United Nations. "La Globalization du crime" New York, 1995).

Así que aquí tiene usted el espejo rectangular donde legalidad e ilegalidad intercambian reflejos.

¿De qué lado del espejo está el criminal?
¿De cuál el que lo persigue?

Pieza 5:
¿La legítima violencia de un poder ilegítimo?

La figura 5 se construye dibujando un pentágono.

El Estado, en el neoliberalismo, tiende a contraerse al "mínimo indispensable". El llamado "Estado Benefactor" no sólo se convierte en obsoleto, se desprende de todo lo que lo constituía en tal y se queda desnudo.

En el cabaret de la globalización, tenemos el "show" del Estado sobre una "table dance" que se despoja de todo hasta quedar con su prenda mínima indispensable: la fuerza represiva. Destruida su base material, anuladas sus posibilidades de soberanía e independencia, desdibujadas sus clases políticas, los Estados Nacionales se convierten, más o menos rápido, en un mero aparato de "seguridad" de las megaempresas que el neoliberalismo va erigiendo en el desarrollo de esta IV Guerra Mundial.

En lugar de que la inversión pública la orienten al gasto social, los Estados Nacionales prefieren mejorar su equipo, armamento y preparación para cumplir con eficacia la labor que la política dejó de cumplir hace años: el control de la sociedad.

Los "profesionales de la violencia legítima" se llaman a sí mismos los aparatos represivos de los Estados Modernos. Pero, ¿qué hacer si la violencia está ya bajo las leyes del mercado? ¿Dónde está la violencia legítima y dónde la ilegítima? ¿Qué monopolio de la violencia pueden pretender los maltrechos Estados nacionales si el libre juego de la oferta y la demanda desafía ese monopolio? ¿No demostró la pieza 4 que el crimen organizado, los gobiernos y los centros financieros están más que bien relacionados? ¿No es palpable que el crimen organizado cuenta con verdaderos ejércitos sin más frontera que el poder de fuego del rival? Así que el "monopolio de la violencia" no pertenece ya a los Estados Nacionales. El mercado moderno lo puso a venta...

Viene a cuento esto porque, debajo de la polémica entre violencia legítima e ilegítima, también está la disputa (falsa, pienso) entre violencia "racional" e "irracional".

Cierto sector de la intelectualidad mundial (insisto en que su quehacer es más complejo que el simple ser "de derecha o de izquierda", "progubernamental o de oposición", "etcétera bueno o etcétera malo") pretende que la violencia se puede ejercer de modo "racional", administrar de forma selectiva, (hay quien, incluso, adelanta algo así como la "mercadotecnia de la violencia"), y aplicar con habilidad "de cirujano" en contra de los males de la sociedad. Algo así inspiró la pasada etapa armamentista en la Unión Americana: armas "quirúrgicas", precisas, y operaciones militares como bisturí del "nuevo orden mundial". Así nacieron las "smart bombs" (que, según me platicó un reportero que cubrió "Desert Storm", no son tan "inteligentes" y batallan para distinguir entre un hospital y un depósito de misiles, en la duda, las "smart bombs" no se abstienen, destruyen). En fin, el Golfo Pérsico, como decían los compañeros de los pueblos zapatistas, está más allá de la capital estatal de Chiapas (aunque la situación de los kurdos tenga semejanzas espeluznantes con los indígenas de un país que se precia de ser "democrático" y "libre"), así que no insistamos en "aquella" guerra cuando tenemos la "nuestra".

Bien, la pugna entre violencia "racional" e "irracional" abre una vía de discusión interesante y, lamentablemente, no es inútil en los tiempos actuales. Podíamos tomar, por ejemplo, qué se entiende por "racional". Si se responde que es la "razón del Estado" (suponiendo que eso existiera y, sobre todo, que se le pudiera reconocer alguna razón al actual Estado neoliberal), entonces cabe preguntarse si esa "razón de Estado" se corresponde a la "razón de la sociedad" (siempre suponiendo que la sociedad de hoy retiene algo de racionalidad) y, más todavía, si la violencia "racional" del Estado es "racional" también a la sociedad. Aquí no hay mucho que discurrir (como no sea ociosamente), la "razón de Estado" en la modernidad no es otra que "la razón de los mercados financieros".

Pero, ¿cómo administra su "violencia racional" el Estado moderno? Y, ojo a la historia, ¿cuánto tiempo dura esa "racionalidad"? ¿El tiempo que va desde una a otra elección o golpe de Estado (según el caso)? ¿Cuántas violencias de Estado, que fueron aplaudidas como "racionales" en su tiempo, son ahora "irracionales"?

Lady Margaret Thatcher, de "grata" memoria para el pueblo británico, se tomó la molestia de prologar el libro "The Next War", de Caspar Weinberg and Peter Schweizer. (Regnery Publisihng, Inc. Washington, D.C. 1996).

En este texto, la señora Thatcher, adelanta algunas reflexiones sobre las 3 similitudes entre el mundo de la Guerra Fría y el de la Pos Guerra Fría: La primera de ellas es que el "mundo libre" nunca carecerá de agresores potenciales. La segunda es la necesidad de una superioridad militar de los "Estados democráticos" sobre los posibles agresores. La tercera similitud es que tal superioridad militar debe ser, sobre todo, tecnológica.

Para terminar su prólogo, la llamada "dama de hierro" define la "racionalidad violenta" de los Estados modernos al señalar: "Una guerra puede ocurrir de muchas maneras diferentes. Pero la peor usualmente pasa porque un poder cree que puede alcanzar sus objetivos sin una guerra o al menos con una guerra limitada que puede ser ganada rápidamente - y, en consecuencia, fallan los cálculos".

Para los señores Weinberg y Schweizer los escenarios de las "Guerras Futuras" son: Corea del Norte y China (abril 6 de 1998), Irán (abril 4 de 1999), México (marzo 7 del 2003), Rusia (febrero 7 del 2006), y el Japón (agosto 19 de 2007). No hay, pues, duda de quiénes serían los posibles agresores: asiáticos, árabes, latinos y europeos. ¡Casi la totalidad del mundo es considerado "posible agresor" de la "democracia" moderna!

Lógico (cuando menos en la lógica liberal): en la modernidad, el poder (es decir, el poder financiero) sabe que sólo puede "alcanzar sus objetivos" con una guerra, y no con una "guerra limitada que puede ser ganada rápidamente", sino con una guerra totalmente total, mundial en todos los sentidos. Y, si le creemos a la nueva secretaria de Estado de los Estados Unidos, Madeleine Albright, cuando dice: "Uno de los objetivos prioritarios de nuestro gobierno es el de asegurar que los intereses económicos de los Estados Unidos puedan extenderse a escala planetaria" ("The Wall Street Journal". 21/I/1997), entonces debemos entender que todo el mundo (y quiero decir "todo todo") es el teatro de operaciones de esta guerra.

Es de entender, entonces, que si la disputa por el "monopolio de la violencia" no se da de acuerdo a las leyes del mercado, sino que es desafiado desde abajo, el poder mundial "descubra" en ese reto a un "posible agresor". Este es uno de los desafíos (de los menos estudiados y más "condenados", entre los muchos que representa) lanzado por los indígenas en armas y en rebeldía del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en contra del neoliberalismo y por la humanidad...

Éste es el símbolo del Poder militar norteamericano, el pentágono. La nueva "policía mundial" pretende que los ejército y policías "nacionales" sólo sean el "cuerpo de seguridad" que garantice el "orden y el progreso" en las megápolis neoliberales.

Pieza 6:
La Megapolítica y los enanos.

La figura 6 se construye dibujando un garabato.

Antes dijimos que los Estados Nacionales son atacados por los centros financieros y "obligados" a disolverse dentro de las megápolis. Pero el neoliberalismo no sólo opera su guerra "uniendo" naciones y regiones. Su estrategia de DESTRUCCIÓN / DESPOBLAMIENTO y RECONSTRUCCIÓN / REORDENAMIENTO produce una o varias fracturas en los Estados Nacionales.

Esta es la paradoja de la IV Guerra Mundial: hecha para eliminar fronteras y "unir" naciones, lo que va dejando tras de sí es una multiplicación de las fronteras y una pulverización de las naciones que perecen en sus garras. Más allá de los pretextos, ideologías o banderas, la actual dinámica MUNDIAL de quiebre de la unidad de los Estados Nacionales responde a una política, igualmente mundial, que sabe que puede ejercer mejor su poder, y crear las condiciones óptimas para su reproducción, sobre las ruinas de los Estados Nacionales.

Si alguien tuviera alguna duda sobre este caracterizar al proceso de globalización como una guerra mundial, debería desecharla al hacer cuentas de los conflictos que provocaron y han sido provocados por los colapsos de algunos Estados Nacionales. Checoslovaquia, Yugoslavia, la URSS, son muestras de la profundidad de estas crisis que dejan hechos añicos no sólo los fundamentos políticos y económicos de los Estados Nacionales, también las estructuras sociales. Slovenia, Croacia y Bosnia, además de la presente guerra dentro de la federación Rusa con Chechenia de escenario, no marcan sólo el destino de la trágica caída del campo socialista en los fatídicos brazos del "mundo libre", en todo el mundo este proceso de fragmentación nacional se repite en escala e intensidad variables. Hay tendencias separatistas en el Estado Español (País Vasco, Cataluña y Galicia), en Italia (Padua), en Bélgica (Flandes), en Francia (Córcega), en el Reino Unido (Escocia y el País de Gales), y en Canadá (Québec). Y hay más ejemplos en el resto del mundo.

Ya nos referimos al proceso de construcción de las megápolis, ahora hablamos de la fragmentación de países. Ambos procesos se dan sobre la destrucción de los Estados Nacionales. ¿Se trata de dos procesos paralelos, independientes? ¿Dos facetas del proceso de globalización? ¿Son síntomas de una megacrisis aún por estallar? ¿Meros hechos aislados?

Pensamos que se trata de una contradicción inherente al proceso de globalización, una de las esencias del modelo neoliberal. La eliminación de fronteras comerciales, la universalidad de las telecomunicaciones, las superautopistas de la informática, la omnipresencia de los centros financieros, los acuerdos internacionales de unidad económica, en fin, el proceso de globalización en su conjunto produce, al liquidar los Estados Nacionales, una pulverización de los mercados internos. Éstos no desaparecen o se diluyen en los mercados internacionales, sino que consolidan su fragmentación y se multiplican.

Sonará contradictorio, pero la globalización produce un mundo fragmentado, lleno de pedazos aislados unos de otros (y no pocas veces enfrentados entre sí). Un mundo lleno de compartimentos estancos, comunicados apenas por frágiles puentes económicos (en todo caso tan constantes como la veleta de viento que es el capital financiero). Un mundo de espejos rotos reflejando la inútil unidad mundial del rompecabezas neoliberal.

Pero el neoliberalismo no sólo fragmenta el mundo que supone unir, también produce el centro político-económico que dirige esta guerra. Y si, como señalamos antes, los centros financieros imponen su ley (la del mercado) a naciones y a grupos de naciones, entonces deberíamos redefinir los límites y alcances de la política, es decir, del quehacer político. Conviene entonces hablar de la megapolítica, en ésta sería donde se decidiría el "orden mundial".

Y cuando decimos "megapolítica" no nos referimos al número de quienes en ella se mueven. Son pocos, muy pocos, los que se encuentran en esta "megaesfera". La megapolítica globaliza las políticas nacionales, es decir, las sujeta a una dirección que tiene intereses mundiales (que por lo regular son contradictorios a los intereses nacionales) y cuya lógica es la del mercado, es decir, la de la ganancia económica.

Con este criterio economicista (y criminal) se decide sobre guerras, créditos, compra y venta de mercancías, reconocimientos diplomáticos, bloqueos comerciales, apoyos políticos, leyes de migración, golpes de Estado, represiones, elecciones, unidades políticas internacionales, rupturas políticas intranacionales, inversiones, es decir, la supervivencia de naciones enteras.

El poder mundial de los centros financieros es tan grande, que pueden prescindir de la preocupación por el signo político de quien detente el poder en una nación, si es que se garantiza que el programa económico (es decir, la parte que corresponde al megaprograma económico mundial) no se altere. Las disciplinas financieras se imponen a los distintos colores del espectro político mundial en cuanto se llega al gobierno de una nación.

El gran poder mundial puede tolerar un gobierno de izquierda en cualquier parte del mundo, siempre y cuando ese gobierno no tome medidas que vayan en contra de las disposiciones de los centros financieros mundiales. Pero de ninguna manera tolerará que una alternativa de organización económica, política y social se consolide. Para la megapolítica, las políticas nacionales son hechas por enanos que deben plegarse a los dictados del gigante financiero. Así será, hasta que los enanos se rebelen...

Aquí tiene usted la figura que representa la "megapolítica". Comprenderá usted que es inútil tratar de encontrarle una racionalidad y que, desenredando la madeja, nada quedará claro.

Pieza 7:
Las bolsas de resistencia.

La figura 7 se construye dibujando una bolsa.

"Para empezar, te ruego no confundir la Resistencia con la oposición política. La oposición no se opone al poder sino a un gobierno, y su forma lograda y completa es la de un partido de oposición; mientras que la resistencia, por definición (ahora sí), no puede ser un partido: no está hecha para gobernar a su vez, sino para... resistir."
Tomás Segovia. "Alegatorio". México, 1996.

La aparente infalibilidad de la globalización choca con la terca desobediencia de la realidad. Al mismo tiempo que el neoliberalismo lleva adelante su guerra mundial, en todo el planeta se van formando grupos de inconformes, núcleos de rebeldes. El imperio de las bolsas financieras enfrenta la rebeldía de las bolsas de resistencia.

Sí, bolsas. De todos los tamaños, de diferentes colores, de las formas más variadas. Su única semejanza es su resistirse al "nuevo orden mundial" y al crimen contra la humanidad que conlleva la guerra neoliberal.

Al tratar de imponer su modelo económico, político, social y cultural, el neoliberalismo pretende subyugar a millones de seres, y deshacerse de todos aquellos que no tienen lugar en su nuevo reparto del mundo. Pero resulta que estos "prescindibles" se rebelan y resisten contra el poder que quiere eliminarlos. Mujeres, niños, ancianos, jóvenes, indígenas, ecologistas, homosexuales, lesbianas, seropositivos, trabajadores y todos aquellos y aquellas que no sólo "sobran", sino que también "molestan" al orden y el progreso mundiales, se rebelan, se organizan y luchan. Sabiéndose iguales y diferentes, los excluidos de la "modernidad" empiezan a tejer las resistencias en contra del proceso de destrucción / despoblamiento y reconstrucción / reordenamiento que lleva adelante, como guerra mundial, el neoliberalismo.

En México, por poner un ejemplo, el llamado "Programa de desarrollo integral del Istmo de Tehuantepec" pretende construir un moderno centro internacional de distribución y ensamble de mercancías. La zona de desarrollo abarca un complejo industrial en el que se refina la tercera parte del crudo mexicano y se elabora el 88% de los productos petroquímicos. Las vías de tránsito interoceánico consistirán en carreteras, una ruta fluvial aprovechando el tendido natural de la zona (río Coatzacoalcos) y, como eje articulador, la línea del ferrocarril transístmico (a cargo de 5 empresas, 4 de EU y 1 de Canadá). El proyecto sería zona ensambladora bajo el régimen de maquiladoras. Dos millones de pobladores del lugar pasarían a ser estibadores, controladores de paso o maquiladores. (Ana Esther Ceceña. "El Istmo de Tehuantepec: frontera de la soberanía nacional". "La Jornada del Campo" 28 de mayo 1997.) También en el sureste mexicano, en la selva Lacandona, se echa a andar el "Programa de Desarrollo Regional Sustentable para la Selva Lacandona". Su objetivo real es poner a disposición del capital las tierras indígenas que, además de ser ricas en dignidad e historia, también lo son en petróleo y uranio.

El resultado previsible de estos proyectos será, entre otros, la fragmentación de México (separando al sureste del resto del país). Además, y ya que de guerras hablamos, los proyectos tienen implicaciones contrainsurgentes. Forma parte de una pinza para liquidar la rebeldía antineoliberal que explotó en 1994. En medio quedan los indígenas rebeldes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

(Ya en el tema de indígenas rebeldes conviene un paréntesis: los zapatistas piensan que, en México (ojo: en México) la recuperación y defensa de la soberanía nacional es parte de una revolución antineoliberal. Paradójicamente, el EZLN es acusado de pretender la fragmentación de la nación mexicana. La realidad es que los únicos que han hablado de separatismo son los empresarios del estado de Tabasco (rico en petróleo) y los diputados federales chiapanecos que pertenecen al PRI. Los zapatistas piensan que es necesaria la defensa del Estado Nacional frente a la globalización, y que los intentos de partir a México en pedazos vienen del grupo gobernante y no de las justas demandas de autonomía para los pueblos indios. El EZLN, y lo mejor del movimiento indígena nacional, no quieren que los pueblos indios se separen de México, sino ser reconocidos como parte del país con sus especificidades. No sólo eso, quieren un México con democracia, libertad y justicia. Las paradojas siguen, porque mientras el EZLN lucha por la defensa de la soberanía nacional, el Ejército Federal Mexicano lucha contra esa defensa y defiende a un gobierno que ha destruido ya las bases materiales de la soberanía nacional y ha entregado el país, no sólo al gran capital extranjero, también al narcotráfico).

Pero no sólo en las montañas del sureste mexicano se resiste y se lucha contra el neoliberalismo. En otras partes de México, en la América Latina, en los Estados Unidos y el Canadá, en la Europa del Tratado de Masstrich, en el África, en el Asia, y en Oceanía, las bolsas de resistencia se multiplican. Cada una de ellas tiene su propia historia, sus diferencias, sus igualdades, sus demandas, sus luchas, sus logros. Si la humanidad tiene todavía esperanzas de supervivencia, de ser mejor, esas esperanzas están en las bolsas que forman los excluidos, los sobrantes, los desechables.

Éste es un modelo de bolsa de resistencia, pero no haga mucho caso de él. Hay tantos modelos como resistencias y como mundos hay en el mundo. Así que dibuje el modelo que más le guste. En esto de las bolsas, como en las resistencias, la diversidad es riqueza.

Hay, a no dudarlo, más piezas del rompecabezas neoliberal. Por ejemplo: los medios de comunicación, la cultura, la polución, las pandemias. Aquí sólo hemos querido mostrarle el trazo de 7 de ellas.

Estas 7 bastan para que usted, después de dibujarlas, colorearlas y recortarlas, se dé cuenta que es imposible armarlas juntas. Y éste es el problema del mundo que la globalización ha pretendido rearmar: las piezas no encajan.

Por esto, y por otras razones que no vienen al espacio de este texto, es necesario hacer un mundo nuevo. Un mundo donde quepan muchos mundos, donde quepan todos los mundos...

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos

Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
México, Junio de 1997.

P.D. QUE CUENTA SUEÑOS QUE EL AMOR ANIDA.- Reposa la mar a mi lado. Comparte desde hace tiempo angustias, incertidumbres y no pocos sueños, pero ahora duerme conmigo la caliente noche de la selva. Yo miro su trigo agitado en el sueño y me maravillo de nuevo al encontrarla a ella como es ley: tibia, fresca y a mi lado. La asfixia me saca del lecho y toma mi mano y la pluma para traer al Viejo Antonio hoy, como hace años...

He pedido al Viejo Antonio que me acompañe en una exploración río abajo. No llevamos más que un poco de pozol para comer. Durante horas seguimos el caprichoso cauce y el hambre y el calor aprietan. Toda la tarde la pasamos tras una piara de jabalíes. Casi anochece cuando le damos alcance, pero un enorme censo (puerco de monte) se desprende del grupo y nos ataca. Yo saco a relucir todos mis conocimientos militares, dejo tirada mi arma y me trepo al árbol más cercano. El Viejo Antonio queda inerme ante el ataque, pero en lugar de correr, se pone tras una maraña de bejucos. El gigantesco jabalí arremete de frente y con toda su fuerza, pero queda atrapado entre las lianas y las espinas. Antes de que pueda librarse, el Viejo Antonio levanta su vieja chimba y, de un tiro en la cabeza, resuelve la cena de ese día.

Ya en la madrugada, cuando he terminado de limpiar mi moderno fusil automático (un M-16, calibre 5.56 mm, con selector de cadencia y alcance efectivo de 460 metros, además de mira telescópica, bipie y cargador de "drum" con 90 tiros), escribo en mi diario de campaña y, omitiendo todo lo sucedido, sólo anoto: "Topamos puerco y A. mató una pieza. Altura 350 msnm. No llovió".

Mientras esperamos que se cueza la carne, le cuento al Viejo Antonio que la parte que me toca servirá para las fiestas que se preparan en el campamento. "¿Fiestas?", me pregunta mientras atiza el fuego. "Sí", le digo, "No importa el mes, siempre hay algo que celebrar.". Después sigo con lo que yo supuse era una brillante disertación sobre el calendario histórico y las celebraciones zapatistas. En silencio escucha el Viejo Antonio y, suponiendo que no le interesa, me acomodo para dormir.

Entre sueños miró al Viejo Antonio tomar mi cuaderno y escribir algo. En la mañana, repartimos la carne después del desayuno y cada uno toma su camino. Ya en nuestro campamento, reporto al mando y le muestro la bitácora para que sepa lo ocurrido. "Esta no es tu letra", me dice mientras me muestra la hoja del cuaderno. Ahí, al final de lo que yo anoté ese día, el Viejo Antonio había escrito con letras grandes:

"Si no puedes tener la razón y la fuerza, escoge siempre la razón y deja que el enemigo tenga la fuerza. En muchos combates puede la fuerza obtener la victoria, pero en la lucha toda sólo la razón vence. El poderoso nunca podrá sacar razón de su fuerza, pero nosotros siempre podremos obtener fuerza de la razón".

Y más abajo, con letra muy pequeña: "Felices fiestas".

Ni para qué decirlo, se me quitó el hambre. Las fiestas, como siempre, estuvieron bien alegres. "La del moño colorado" estaba todavía, felizmente, muy lejos del "hit parade" de los zapatistas...

domingo, 27 de febrero de 2011

sábado, 26 de febrero de 2011

Convocatoria a nuevas actividades en el marco de la campaña “Miles de Rabias, un corazón: ¡vivan las comunidades zapatistas!”

Convocatoria a nuevas actividades en el marco de la campaña “Miles de Rabias, un corazón: ¡vivan las comunidades zapatistas!”

CONVOCATORIA A NUEVAS ACTIVIDADES EN EL MARCO DE LA CAMPAÑA
“MILES DE RABIAS, UN CORAZÓN: ¡VIVAN LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS!”
A La Otra Campaña
A la Zezta Internacional
A la gente de abajo de México y el Mundo

Compañerxs, la campaña “Miles de rabias, un corazón: ¡vivan las comunidades zapatistas!” arrancó el 24 de julio de 2010 como una forma de responder organizadamente al hostigamiento contra las comunidades zapatistas, reconociendo en ella las luchas que en cada lugar defendemos, y levantando la bandera que dice: si tocan a uno, nos tocan a todos.

Desde el inicio de la campaña nos sumamos individuos, colectivos y organizaciones de diferentes lugares de la República Mexicana, de Europa, Asia, América y Oceanía, adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona propuesta por el EZLN, quienes de muy diferentes maneras, lugares y tiempos, hemos participado activamente en la difusión de la historia y lucha de las comunidades zapatistas, del desafío anticapitalista que representa su autonomía y la iniciativa de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, que nos hace compañerxs.

Ahora, después de varios meses de trabajo y frente a la constante estrategia de los malos gobiernos federal, estatal y municipal, de hostigar a nuestrxs compañerxs zapatistas con paramilitares, ejércitos, partidos políticos (PRI, PAN, PRD, PT, PVerde) y medios de comunicación, pensamos que los objetivos de la campaña son vigentes y queremos refrendar nuestro compromiso. Mientras el Poder nos oferta los caminos de la destrucción, la muerte y la miseria, las comunidades autónomas zapatistas y su lucha cotidiana por resolver con sus propias manos las demandas de trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, información, cultura, independencia, democracia, justicia, libertad y paz, son un digno referente para la construcción de nuestro destino.

Es por esto compañerxs, que convocamos a que, en el marco de la Campaña “Miles de rabias, un corazón: ¡vivan las comunidades zapatistas!” realicemos las jornadas que consideremos necesarias para difundir los proyectos específicos que forman parte de las demandas zapatistas, ahora en un formato de una temática mensual, para que se concreten en los tiempos, modos, espacios y compañías que cada quien decida. Hacemos una propuesta de 3 meses que queda abierta para que se le sumen, cambien, agreguen, pongan, lo que piensen que hace falta en el marco de la campaña. Como antes, la idea de partir de unos temas en común tiene la perspectiva de que podamos conjuntar esfuerzos, es decir, que queda abierta a la construcción colectiva.

Van los temas:

Mes de marzo: La lucha de las mujeres zapatistas

Mes de abril: La lucha por la tierra y el territorio en las comunidades zapatistas

Mes de mayo: Educación y trabajo en las comunidades zapatistas

Además, proponemos vincular en esta etapa la lucha general de La Otra Campaña en contra del despojo, la represión y la solidaridad, realizando una acción central el 5 de mayo (en el marco del V aniversario de los hechos de represión en Atenco, por parte del Estado mexicano, en contra de los compañeros y compañeras del FPDT y de La Otra Campaña), día en que contingentes de La Otra, encabezados por compañeros y compañeras de la Comisión Sexta del EZLN, retomamos Atenco, siendo la Solidaridad una acción central en la lucha zapatista.

Compañerxs, pensamos que la difusión de los trabajos que se realizan es muy importante, forma parte de la misma campaña pues, entonces invitamos a que manden sus ideas, materiales, propuestas al correo milesderabias@gmail.com para que se publiquen en el blog de la Campaña: milesderabias.blogspot.com

Sabemos que nuestra lucha será más fuerte mientras más diversa sea, mientras muchas sean las formas de decir y hacer, de alzar la voz. Entonces… a desbordar las calles, las escuelas, los centros de trabajo, las plazas, los parques, con música, danza, pintura, graffiti, cine, performance, fotografía, teatro, pláticas, volantes, conferencias, fanzines, instalaciones, lo que sea. Que se expresen nuestras dignas rabias, que vivan su furia, que los vientos se unan y la tormenta llegue.

¡SI TOCAN A LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS NOS TOCAN A TODOS!
Colectivos, Organizaciones y Adherentes de la Otra Campaña

Red Contra la Represión y por la Solidaridad (RvsR)

lunes, 14 de febrero de 2011

Sobre las guerras

SOBRE LAS GUERRAS. Fragmento de la carta primera del SCI Marcos a Don Luis Villoro, inicio del intercambio epistolar sobre Ética y Política. Enero-Febrero de 2011

SOBRE LAS GUERRAS
(Fragmento de la carta primera del SupMarcos a Don Luis Villoro, inicio del intercambio epistolar sobre Ética y Política. Enero-Febrero del 2011).

Parte 2 de las 4 que conforman la carta primera, misma que aparecerá completa en el próximo número de la Revista Rebeldía.


“(…).

Como pueblos originarios mexicanos y como EZLN algo podemos decir sobre la guerra. Sobre todo si se libra en nuestra geografía y en este calendario: México, inicios del siglo XXI…


II.- LA GUERRA DEL MÉXICO DE ARRIBA.

“Yo daría la bienvenida casi a cualquier guerra
porque creo que este país necesita una”.
Theodore Roosevelt.


Y ahora nuestra realidad nacional es invadida por la guerra. Una guerra que no sólo ya no es lejana para quienes acostumbraban verla en geografías o calendarios distantes, sino que empieza a gobernar las decisiones e indecisiones de quienes pensaron que los conflictos bélicos estaban sólo en noticieros y películas de lugares tan lejanos como… Irak, Afganistán,… Chiapas.

Y en todo México, gracias al patrocinio de Felipe Calderón Hinojosa, no tenemos que recurrir a la geografía del Medio Oriente para reflexionar críticamente sobre la guerra. Ya no es necesario remontar el calendario hasta Vietnam, Playa Girón, siempre Palestina.

Y no menciono a Chiapas y la guerra contra las comunidades indígenas zapatistas, porque ya se sabe que no están de moda, (para eso el gobierno del estado de Chiapas se ha gastado bastante dinero en conseguir que los medios no lo pongan en el horizonte de la guerra, sino de los “avances” en la producción de biodiesel, el “buen” trato a los migrantes, los “éxitos” agrícolas y otros cuentos engañabobos vendidos a consejos de redacción que firman como propios los boletines gubernamentales pobres en redacción y argumentos).

La irrupción de la guerra en la vida cotidiana del México actual no viene de una insurrección, ni de movimientos independentistas o revolucionarios que se disputen su reedición en el calendario 100 o 200 años después. Viene, como todas las guerras de conquista, desde arriba, desde el Poder.

Y esta guerra tiene en Felipe Calderón Hinojosa su iniciador y promotor institucional (y ahora vergonzante).

Quien se posesionó de la titularidad del ejecutivo federal por la vía del facto, no se contentó con el respaldo mediático y tuvo que recurrir a algo más para distraer la atención y evadir el masivo cuestionamiento a su legitimidad: la guerra.

Cuando Felipe Calderón Hinojosa hizo suya la proclama de Theodore Roosevelt (algunos adjudican la sentencia a Henry Cabot Lodge) de “este país necesita una guerra”, recibió la desconfianza medrosa de los empresarios mexicanos, la entusiasta aprobación de los altos mandos militares y el aplauso nutrido de quien realmente manda: el capital extranjero.

La crítica de esta catástrofe nacional llamada “guerra contra el crimen organizado” debiera completarse con un análisis profundo de sus alentadores económicos. No sólo me refiero al antiguo axioma de que en épocas de crisis y de guerra aumenta el consumo suntuario. Tampoco sólo a los sobresueldos que reciben los militares (en Chiapas, los altos mandos militares recibían, o reciben, un salario extra del 130% por estar en “zona de guerra”). También habría que buscar en las patentes, proveedores y créditos internacionales que no están en la llamada “Iniciativa Mérida”.

Si la guerra de Felipe Calderón Hinojosa (aunque se ha tratado, en vano, de endosársela a todos los mexicanos) es un negocio (que lo es), falta responder a las preguntas de para quién o quiénes es negocio, y qué cifra monetaria alcanza.

Algunas estimaciones económicas.

No es poco lo que está en juego:

(nota: las cantidades detalladas no son exactas debido a que no hay claridad en los datos gubernamentales oficiales. por lo que en algunos casos se recurrió a lo publicado en el Diario Oficial de la Federación y se completó con datos de las dependencias e información periodística seria).

En los primeros 4 años de la “guerra contra el crimen organizado” (2007-2010), las principales entidades gubernamentales encargadas (Secretaría de la Defensa Nacional –es decir: ejército y fuerza aérea-, Secretaría de Marina, Procuraduría General de la República y Secretaría de Seguridad Pública) recibieron del Presupuesto de Egresos de la Federación una cantidad superior a los 366 mil millones de pesos (unos 30 mil millones de dólares al tipo de cambio actual). Las 4 dependencias gubernamentales federales recibieron: en 2007 más de 71 mil millones de pesos; en 2008 más de 80 mil millones; en 2009 más de 113 mil millones y en 2010 fueron más de 102 mil millones de pesos. A esto habrá que sumar los más de 121 mil millones de pesos (unos 10 mil millones de dólares) que recibirán en este año del 2011.

Tan sólo la Secretaría de Seguridad Pública pasó de recibir unos 13 mil millones de pesos de presupuesto en el 2007, a manejar uno de más de 35 mil millones de pesos en el 2011 (tal vez es porque las producciones cinematográficas son más costosas).

De acuerdo al Tercer Informe de Gobierno de septiembre del 2009, al mes de junio de ese año, las fuerzas armadas federales contaban con 254, 705 elementos (202, 355 del Ejército y Fuerza Aérea y 52, 350 de la Armada.

En 2009 el presupuesto para la Defensa Nacional fue de 43 mil 623 millones 321 mil 860 pesos, a los que sumaron 8 mil 762 millones 315 mil 960 pesos (el 25.14% más), en total: más de 52 mil millones de pesos para el Ejército y Fuerza Aérea. La Secretaría de Marina: más de 16 mil millones de pesos: Seguridad Pública: casi 33 mil millones de pesos; y Procuraduría General de la República: más de 12 mil millones de pesos.

Total de presupuesto para la “guerra contra el crimen organizado” en 2009: más de 113 mil millones de pesos

En el año del 2010, un soldado federal raso ganaba unos 46, 380 pesos anuales; un general divisionario recibía 1 millón 603 mil 80 pesos al año, y el Secretario de la Defensa Nacional percibía ingresos anuales por 1 millón 859 mil 712 pesos.

Si las matemáticas no me fallan, con el presupuesto bélico total del 2009 (113 mil millones de pesos para las 4 dependencias) se hubieran podido pagar los salarios anuales de 2 millones y medio de soldados rasos; o de 70 mil 500 generales de división; o de 60 mil 700 titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Pero, por supuesto, no todo lo que se presupuesta va a sueldos y prestaciones. Se necesitan armas, equipos, balas… porque las que se tienen ya no sirven o son obsoletas.

“Si el Ejército mexicano entrara en combate con sus poco más de 150 mil armas y sus 331.3 millones de cartuchos contra algún enemigo interno o externo, su poder de fuego sólo alcanzaría en promedio para 12 días de combate continuo, señalan estimaciones del Estado Mayor de la Defensa Nacional (Emaden) elaboradas por cada una de las armas al Ejército y Fuerza Aérea. Según las previsiones, el fuego de artillería de obuseros (cañones) de 105 milímetros alcanzaría, por ejemplo, para combatir sólo por 5.5 días disparando de manera continua las 15 granadas para dicha arma. Las unidades blindadas, según el análisis, tienen 2 mil 662 granadas 75 milímetros.

De entrar en combate, las tropas blindadas gastarían todos sus cartuchos en nueve días. En cuanto a la Fuerza Aérea, se señala que existen poco más de 1.7 millones de cartuchos calibre 7.62 mm que son empleados por los aviones PC-7 y PC-9, y por los helicópteros Bell 212 y MD-530. En una conflagración, esos 1.7 millones de cartuchos se agotarían en cinco días de fuego aéreo, según los cálculos de la Sedena. La dependencia advierte que los 594 equipos de visión nocturna y los 3 mil 95 GPS usados por las Fuerza Especiales para combatir a los cárteles de la droga, “ya cumplieron su tiempo de servicio”.

Las carencias y el desgaste en las filas del Ejército y Fuerza Aérea son patentes y alcanzan niveles inimaginados en prácticamente todas las áreas operativas de la institución. El análisis de la Defensa Nacional señala que los goggles de visión nocturna y los GPS tienen entre cinco y 13 años de antigüedad, y “ya cumplieron su tiempo de servicio”. Lo mismo ocurre con los “150 mil 392 cascos antifragmento” que usan las tropas. El 70% cumplió su vida útil en 2008, y los 41 mil 160 chalecos antibala lo harán en 2009. (…).

En este panorama, la Fuerza Aérea resulta el sector más golpeado por el atraso y dependencia tecnológicos hacia el extranjero, en especial de Estados Unidos e Israel. Según la Sedena, los depósitos de armas de la Fuerza Aérea tienen 753 bombas de 250 a mil libras cada una. Los aviones F-5 y PC-7 Pilatus usan esas armas. Las 753 existentes alcanzan para combatir aire-tierra por un día. Las 87 mil 740 granadas calibre 20 milímetros para jets F-5 alcanzan para combatir a enemigos externos o internos por seis días. Finalmente, la Sedena revela que los misiles aire-aire para los aviones F-5, es de sólo 45 piezas, lo cual representan únicamente un día de fuego aéreo.” Jorge Alejandro Medellín en “El Universal”, México, 02 de enero de 2009.

Esto se conoce en 2009, 2 años después del inicio de la llamada “guerra” del gobierno federal. Dejemos de lado la pregunta obvia de cómo fue posible que el jefe supremo de las fuerzas armadas, Felipe Calderón Hinojosa, se lanzara a una guerra (“de largo aliento” dice él) sin tener las condiciones materiales mínimas para mantenerla, ya no digamos para “ganarla”. Entonces preguntémonos: ¿Qué industrias bélicas se van a beneficiar con las compras de armamento, equipos y parque?

Si el principal promotor de esta guerra es el imperio de las barras y las turbias estrellas (haciendo cuentas, en realidad las únicas felicitaciones que ha recibido Felipe Calderón Hinojosa han venido del gobierno norteamericano), no hay que perder de vista que al norte del Río Bravo no se otorgan ayudas, sino que se hacen inversiones, es decir, negocios.

Victorias y derrotas.

¿Ganan los Estados Unidos con esta guerra “local”? La respuesta es: sí. Dejando de lado las ganancias económicas y la inversión monetaria en armas, parque y equipos (no olvidemos que USA es el principal proveedor de todo esto a los dos bandos contendientes: autoridades y “delincuentes” -la “guerra contra la delincuencia organizada” es un negocio redondo para la industria militar norteamericana-), está, como resultado de esta guerra, una destrucción / despoblamiento y reconstrucción / reordenamiento geopolítico que los favorece.

Esta guerra (que está perdida para el gobierno desde que se concibió, no como una solución a un problema de inseguridad, sino a un problema de legitimidad cuestionada), está destruyendo el último reducto que le queda a una Nación: el tejido social.

¿Qué mejor guerra para los Estados Unidos que una que le otorgue ganancias, territorio y control político y militar sin las incómodas “body bags” y los lisiados de guerra que le llegaron, antes, de Vietnam y ahora de Irak y Afganistán?

Las revelaciones de Wikileaks sobre las opiniones en el alto mando norteamericano acerca de las “deficiencias” del aparato represivo mexicano (su ineficacia y su contubernio con la delincuencia), no son nuevas. No sólo en el común de la gente, sino en altas esferas del gobierno y del Poder en México esto es una certeza. La broma de que es una guerra dispareja porque el crimen organizado sí está organizado y el gobierno mexicano está desorganizado, es una lúgubre verdad.

El 11 de diciembre del 2006, se inició formalmente esta guerra con el entonces llamado “Operativo Conjunto Michoacán”. 7 mil elementos del ejército, la marina y las policías federales lanzaron una ofensiva (conocida popularmente como “el michoacanazo”) que, pasada la euforia mediática de esos días, resultó ser un fracaso. El mando militar fue el general Manuel García Ruiz y el responsable del operativo fue Gerardo Garay Cadena de la Secretaría de Seguridad Pública. Hoy, y desde diciembre del 2008, Gerardo Garay Cadena está preso en el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, acusado de coludirse con “el Chapo” Guzmán Loera.

Y, a cada paso que se da en esta guerra, para el gobierno federal es más difícil explicar dónde está el enemigo a vencer.

Jorge Alejandro Medellín es un periodista que colabora con varios medios informativos -la revista “Contralínea”, el semanario “Acentoveintiuno”, y el portal de noticias “Eje Central”, entre otros -y se ha especializado en los temas de militarismo, fuerzas armadas, seguridad nacional y narcotráfico. En octubre del 2010 recibió amenazas de muerte por un artículo donde señaló posibles ligas del narcotráfico con el general Felipe de Jesús Espitia, ex comandante de la V Zona Militar y ex jefe de la Sección Séptima -Operaciones Contra el Narcotráfico- en el gobierno de Vicente Fox, y responsable del Museo del Enervante ubicado en las oficinas de la S-7. El general Espitia fue removido como comandante de la V Zona Militar ante el estrepitoso fracaso de los operativos ordenados por él en Ciudad Juárez y por la pobre respuesta que dio a las masacres cometidas en la ciudad fronteriza.

Pero el fracaso de la guerra federal contra la “delincuencia organizada”, la joya de la corona del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, no es un destino a lamentar para el Poder en USA: es la meta a conseguir.

Por más que se esfuercen los medios masivos de comunicación en presentar como rotundas victorias de la legalidad, las escaramuzas que todos los días se dan en el territorio nacional, no logran convencer.

Y no sólo porque los medios masivos de comunicación han sido rebasados por las formas de intercambio de información de gran parte de la población (no sólo, pero también las redes sociales y la telefonía celular), también, y sobre todo, porque el tono de la propaganda gubernamental ha pasado del intento de engaño al intento de burla (desde el “aunque no lo parezca vamos ganando” hasta lo de “una minoría ridícula”, pasando por las bravatas de cantina del funcionario en turno).

Sobre esta otra derrota de la prensa, escrita y de radio y televisión, volveré en otra misiva. Por ahora, y respecto al tema que ahora nos ocupa, basta recordar que el “no pasa nada en Tamaulipas” que era pregonado por las noticias (marcadamente de radio y televisión), fue derrotado por los videos tomados por ciudadanos con celulares y cámaras portátiles y compartidos por internet.

Pero volvamos a la guerra que, según Felipe Calderón Hinojosa, nunca dijo que es una guerra. ¿No lo dijo, no lo es?

“Veamos si es guerra o no es guerra: el 5 de diciembre de 2006, Felipe Calderón dijo: “Trabajamos para ganar la guerra a la delincuencia…”. El 20 de diciembre de 2007, durante un desayuno con personal naval, el señor Calderón utilizó hasta en cuatro ocasiones en un sólo discurso, el término guerra. Dijo: “La sociedad reconoce de manera especial el importante papel de nuestros marinos en la guerra que mi Gobierno encabeza contra la inseguridad…”, “La lealtad y la eficacia de las Fuerzas Armadas, son una de las más poderosas armas en la guerra que libramos contra ella…”, “Al iniciar esta guerra frontal contra la delincuencia señalé que esta sería una lucha de largo aliento”, “…así son, precisamente, las guerras…”.
Pero aún hay más: el 12 de septiembre de 2008, durante la Ceremonia de Clausura y Apertura de Cursos del Sistema Educativo Militar, el autollamado “Presidente del empleo”, se dio vuelo pronunciando hasta en media docena de ocasiones, el término guerra contra el crimen: “Hoy nuestro país libra una guerra muy distinta a la que afrontaron los insurgentes en el 1810, una guerra distinta a la que afrontaron los cadetes del Colegio Militar hace 161 años…” “…todos los mexicanos de nuestra generación tenemos el deber de declarar la guerra a los enemigos de México… Por eso, en esta guerra contra la delincuencia…” “Es imprescindible que todos los que nos sumamos a ese frente común pasemos de la palabra a los hechos y que declaremos, verdaderamente, la guerra a los enemigos de México…” “Estoy convencido que esta guerra la vamos a ganar…” (Alberto Vieyra Gómez. Agencia Mexicana de Noticias, 27 de enero del 2011).

Al contradecirse, aprovechando el calendario, Felipe Calderón Hinojosa no se enmienda la plana ni se corrige conceptualmente. No, lo que ocurre es que las guerras se ganan o se pierden (en este caso, se pierden) y el gobierno federal no quiere reconocer que el punto principal de su gestión ha fracasado militar y políticamente.

¿Guerra sin fin? La diferencia entre la realidad… y los videojuegos.

Frente al fracaso innegable de su política guerrerista, ¿Felipe Calderón Hinojosa va a cambiar de estrategia?

La respuesta es NO. Y no sólo porque la guerra de arriba es un negocio y, como cualquier negocio, se mantiene mientras siga produciendo ganancias.

Felipe Calderón Hinojosa, el comandante en jefe de las fuerzas armadas; el ferviente admirador de José María Aznar; el autodenominado “hijo desobediente”; el amigo de Antonio Solá; el “ganador” de la presidencia por medio punto porcentual de la votación emitida gracias a la alquimia de Elba Esther Gordillo; el de los desplantes autoritarios más bien cercanos al berrinche (“o bajan o mando por ustedes”); el que quiere tapar con más sangre la de los niños asesinados en la Guardería ABC, en Hermosillo, Sonora; el que ha acompañado su guerra militar con una guerra contra el trabajo digno y el salario justo; el del calculado autismo frente a los asesinatos de Marisela Escobedo y Susana Chávez Castillo; el que reparte etiquetas mortuorias de “miembros del crimen organizado” a los niños y niñas, hombres y mujeres que fueron y son asesinados porque sí, porque les tocó estar en el calendario y la geografía equivocados, y no alcanzan siquiera el ser nombrados porque nadie les lleva la cuenta ni en la prensa, ni en las redes sociales.

Él, Felipe Calderón Hinojosa, es también un fan de los videojuegos de estrategia militar.

Felipe Calderón Hinojosa es el “gamer” “que en cuatro años convirtió un país en una versión mundana de The Age of Empire -su videojuego preferido-, (…) un amante -y mal estratega- de la guerra” (Diego Osorno en “Milenio Diario”, 3 de octubre del 2010).

Es él que nos lleva a preguntar: ¿está México siendo gobernado al estilo de un videojuego? (creo que yo sí puedo hacer este tipo de preguntas comprometedoras sin riesgo a que me despidan por faltar a un “código de ética” que se rige por la publicidad pagada).

Felipe Calderón Hinojosa no se detendrá. Y no sólo porque las fuerzas armadas no se lo permitirían (los negocios son negocios), también por la obstinación que ha caracterizado la vida política del “comandante en jefe” de las fuerzas armadas mexicanas.

Hagamos un poco de memoria: En marzo del 2001, cuando Felipe Calderón Hinojosa era el coordinador parlamentario de los diputados federales de Acción Nacional, se dio aquel lamentable espectáculo del Partido Acción Nacional cuando se negó a que una delegación indígena conjunta del Congreso Nacional Indígena y del EZLN hicieran uso de la tribuna del Congreso de la Unión en ocasión de la llamada “marcha del color de la tierra”.

A pesar de que se estaba mostrando al PAN como una organización política racista e intolerante (y lo es) por negar a los indígenas el derecho a ser escuchados, Felipe Calderón Hinojosa se mantuvo en su negativa. Todo le decía que era un error asumir esa posición, pero el entonces coordinador de los diputados panistas no cedió (y terminó escondido, junto con Diego Fernández de Cevallos y otros ilustres panistas, en uno de los salones privados de la cámara, viendo por televisión a los indígenas hacer uso de la palabra en un espacio que la clase política reserva para sus sainetes).

“Sin importar los costos políticos”, habría dicho entonces Felipe Calderón Hinojosa.

Ahora dice lo mismo, aunque hoy no se trata de los costos políticos que asuma un partido político, sino de los costos humanos que paga el país entero por esa tozudez.

Estando ya por terminar esta misiva, encontré las declaraciones de la secretaria de seguridad interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, especulando sobre las posibles alianzas entre Al Qaeda y los cárteles mexicanos de la droga. Un día antes, el subsecretario del Ejército de Estados Unidos, Joseph Westphal, declaró que en México hay una forma de insurgencia encabezada por los cárteles de la droga que potencialmente podrían tomar el gobierno, lo cual implicaría una respuesta militar estadunidense. Agregó que no deseaba ver una situación en donde soldados estadunidenses fueran enviados a combatir una insurgencia “sobre nuestra frontera… o tener que enviarlos a cruzar esa frontera” hacia México.

Mientras tanto, Felipe Calderón Hinojosa, asistía a un simulacro de rescate en un pueblo de utilería, en Chihuahua, y se subió a un avión de combate F-5, se sentó en el asiento del piloto y bromeó con un “disparen misiles”.

¿De los videojuegos de estrategia a los “simuladores de combate aéreo” y “disparos en primera persona”? ¿Del Age of Empires al HAWX?

El HAWX es un videojuego de combate aéreo donde, en un futuro cercano, las empresas militares privadas (“Private military company”) han reemplazado a los ejércitos gubernamentales en varios países. La primera misión del videojuego consiste en bombardear Ciudad Juárez, Chihuahua, México, porque las “fuerzas rebeldes” se han apoderado de la plaza y amenazan con avanzar a territorio norteamericano-.

No en el videojuego, sino en Irak, una de las empresas militares privadas contratadas por el Departamento de Estado norteamericano y la Agencia Central de Inteligencia fue “Blackwater USA”, que después cambió su nombre a “Blackwater Worldwide”. Su personal cometió serios abusos en Irak, incluyendo el asesinato de civiles. Ahora cambió su nombre a “Xe Services LL” y es el más grande contratista de seguridad privada del Departamento de Estado norteamericano. Al menos el 90% de sus ganancias provienen de contratos con el gobierno de Estados Unidos.

El mismo día en el que Felipe Calderón Hinojosa bromeaba en el avión de combate (10 de febrero de 2011), y en el estado de Chihuahua, una niña de 8 años murió al ser alcanzada por una bala en un tiroteo entre personas armadas y miembros del ejército.

¿Cuándo va a terminar esa guerra?

¿Cuándo aparecerá en la pantalla del gobierno federal el “game over” del fin del juego, seguido de los créditos de los productores y patrocinadores de la guerra?

¿Cuándo va poder decir Felipe Calderón “ganamos la guerra, hemos impuesto nuestra voluntad al enemigo, le hemos destruido su capacidad material y moral de combate, hemos (re) conquistado los territorios que estaban en su poder”?

Desde que fue concebida, esa guerra no tiene final y también está perdida.

No habrá un vencedor mexicano en estas tierras (a diferencia del gobierno, el Poder extranjero sí tiene un plan para reconstruir – reordenar el territorio), y el derrotado será el último rincón del agónico Estado Nacional en México: las relaciones sociales que, dando identidad común, son la base de una Nación.

Aún antes del supuesto final, el tejido social estará roto por completo.

Resultados: la Guerra arriba y la muerte abajo.

Veamos que informa el Secretario de Gobernación federal sobre la “no guerra” de Felipe Calderón Hinojosa:

“El 2010 fue el año más violento del sexenio al acumularse 15 mil 273 homicidios vinculados al crimen organizado, 58% más que los 9 mil 614 registrados durante el 2009, de acuerdo con la estadística difundida este miércoles por el Gobierno Federal. De diciembre de 2006 al final de 2010 se contabilizaron 34 mil 612 crímenes, de las cuales 30 mil 913 son casos señalados como “ejecuciones”; tres mil 153 son denominados como “enfrentamientos” y 544 están en el apartado “homicidios-agresiones”. Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, presentó una base de datos oficial elaborada por expertos que mostrará a partir de ahora “información desagregada mensual, a nivel estatal y municipal” sobre la violencia en todo el país.” (Periódico “Vanguardia”, Coahuila, México, 13 de enero del 2011)

Preguntemos: De esos 34 mil 612 asesinados, ¿cuántos eran delincuentes? Y los más de mil niños y niñas asesinados (que el Secretario de Gobernación “olvidó” desglosar en su cuenta), ¿también eran “sicarios” del crimen organizado? Cuando en el gobierno federal se proclama que “vamos ganando”, ¿a qué cartel de la droga se refieren? ¿Cuántas decenas de miles más forman parte de esa “ridícula minoría” que es el enemigo a vencer?

Mientras allá arriba tratan inútilmente de desdramatizar en estadísticas los crímenes que su guerra ha provocado, es preciso señalar que también se está destruyendo el tejido social en casi todo el territorio nacional.

La identidad colectiva de la Nación está siendo destruida y está siendo suplantada por otra.

Porque “una identidad colectiva no es más que una imagen que un pueblo se forja de sí mismo para reconocerse como perteneciente a ese pueblo. Identidad colectiva es aquellos rasgos en que un individuo se reconoce como perteneciente a una comunidad. Y la comunidad acepta este individuo como parte de ella. Esta imagen que el pueblo se forja no es necesariamente la perduración de una imagen tradicional heredada, sino que generalmente se la forja el individuo en tanto pertenece a una cultura, para hacer consistente su pasado y su vida actual con los proyectos que tiene para esa comunidad.

Entonces, la identidad no es un simple legado que se hereda, sino que es una imagen que se construye, que cada pueblo se crea, y por lo tanto es variable y cambiante según las circunstancias históricas”. (Luis Villoro, noviembre de 1999, entrevista con Bertold Bernreuter, Aachen, Alemania).

En la identidad colectiva de buena parte del territorio nacional no está, como se nos quiere hacer creer, la disputa entre el lábaro patrio y el narco-corrido (si no se apoya al gobierno entonces se apoya a la delincuencia, y viceversa).

No.

Lo que hay es una imposición, por la fuerza de las armas, del miedo como imagen colectiva, de la incertidumbre y la vulnerabilidad como espejos en los que esos colectivos se reflejan.

¿Qué relaciones sociales se pueden mantener o tejer si el miedo es la imagen dominante con la cual se puede identificar un grupo social, si el sentido de comunidad se rompe al grito de “sálvese quien pueda”?

De esta guerra no sólo van a resultar miles de muertos… y jugosas ganancias económicas.

También, y sobre todo, va a resultar una nación destruida, despoblada, rota irremediablemente.

(…)

Vale, Don Luis. Salud y que la reflexión crítica anime nuevos pasos.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Enero-Febrero del 2011